Por Carolina Esqueda
Imagen: Archivo
León, Gto. A casi tres semanas del homicidio involuntario del policía municipal Diego Fernando, ocurrida la tarde del pasado 18 de febrero mientras practicaba ejercicios de entrenamiento táctico junto a un grupo de compañeros, el alcalde Héctor López Santillana atribuyó la muerte a un error de protocolo.
“Dentro del programa de capacitación se les lleva a hacer ejercicios en ciertas zonas para poder irlos habituando a enfrentar condiciones difíciles. Aquí desafortunadamente este elemento desobedeció el protocolo que deben de seguir en este tipo de prácticas, por ningún motivo se puede cargar un arma con un tiro en la recámara. Eso hasta yo lo sé y eso ya es decir mucho (…) Fue un descuido lamentable, perdimos a un muy buen compañero y estamos cuidando de no perder otro”, dijo al respecto.
Hasta el momento, sobre el accidente se sabe que ocurrió en una finca ubicada en la calle Cascalote, a las seis de la tarde, mientras el policía Diego Fernando Pérez Rangel, de 20 años de edad, y apenas con ocho meses de haber egresado de la Academia Metropolitana de Seguridad Pública de León, participaba de un ejercicio táctico de entrenamiento.
De acuerdo a un comunicado difundido por la Secretaría de Seguridad Pública de León (SSPL) al día siguiente de los hechos, su compañero Luis Manuel N, de 24 años, le detonó un arma de fuego sin darse cuenta de que había dejado un cartucho en la recámara antes de irse a un receso.
El accidente ocurrió al poco tiempo de reanudada la práctica y de inmediato se dio aviso al Ministerio Público, mientras que a la Central de Emergencias se reportó el hecho hasta las 11:35 de la noche. Mientras tanto, Luis Manuel quedó puesto a disposición del Ministerio Público, bajo investigación penal.
Hasta el momento el secretario de seguridad pública, Mario Bravo Arrona, no ha emitido una postura sobre los hechos.