Por Carolina Oliva
Imagen: Cortesía
León, Gto. El Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C-4) registró un brote de COVID-19 entre sus empleados. Ya son 14 los que han dado positivo a la enfermedad.
Aunque la posibilidad de un brote entre el personal se había descartado por parte de la Secretaría de Seguridad Pública de León (SSP) cuando se detectaron los primeros tres casos, hace dos semanas; el síndico Christian Cruz Villegas, quien preside la Comisión de Gobierno y Seguridad Pública en el H. Ayuntamiento de León, confirmó el número de casos y el origen del contagio: fue en una reunión informal entre varios empleados al terminar su turno de trabajo.
“En C-4 inclusive se empezaron a poner los filtros para el personal en su ingreso, así como los tapetes, y hubo medidas de limpieza de los escritorios y los teléfonos. Desafortunadamente bajaron la guardia en una convivencia privada. Algunos compañeros tuvieron una reunioncita y lo que ocasionó fue precisamente esto”, dijo en videoconferencia con medios de comunicación.
La Secretaría de Seguridad Pública ya había emitido dos boletines informando sobre las medidas de desinfección y sanitización en el edificio del C-4 para evitar más contagios. Además, se implementaron los horarios escalonados para la entrada y salida de personal, así como para las horas de comida, y la instalación de paneles de acrílico para aislar los espacios de trabajo.
Las fiestas y reuniones privadas, identificadas como fuentes principales de transmisión de contagios entre la población leonesa, se volvieron el reporte más frecuente realizado al 911, que atienden las operadoras del C-4. Desde el inicio de la pandemia los llamados han incrementado un 300 por ciento por esta causa.
Cruz Villegas dijo que aunque no tienen forma de amonestar al grupo de trabajo que organizó la reunión en medio de la pandemia, ya que esto no está contemplado en el reglamento, sí hubo una sanción “moral” además de la pérdida del bono económico trimestral al buen desempeño, al que accede el personal operativo de la Secretaría de Seguridad Pública desde el año pasado.
“Es un tema serio, que nos preocupó y nos molestó porque no pudimos ser lo suficientemente claros y congruentes al interior de la administración. Formalmente no podemos iniciar ningún proceso de sanción porque fue en una actividad privada que tampoco conlleva un proceso más allá de una llamada de atención. Lo que sí estamos viendo, las personas que están en C-4 juegan en el proceso de evaluación al desempeño con los bonos trimestrales. Con esta actitud no tienen una actitud sobresaliente”, puntualizó el presidente de la Comisión de Seguridad Pública al respecto.