I de III partes
Texto: Alicia Arias
Video: Roger Cervantes
León, Gto. A cinco meses de radicar en Tianjin, China, donde estudia una maestría, Isela Ruvalcaba regresará a León el próximo domingo en plena emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus 2019. Esperanza, tristeza, optimismo e incertidumbre son algunos de los sentimientos que la acompañan en este reto que le ha puesto la vida.
Sabe que esto pasará y regresará a continuar sus estudios en la Universidad de Tianjin.
Isela aceptó dialogar con Caracol en Movimiento la madrugada de este viernes, en China ya es sábado. La conversación se realizó mediante una videollamada por Whats App, de teléfono a teléfono.
Los primero cinco meses
Isela vive en la ciudad de León, Guanajuato. Llegó a China, becada por el Municipio, el 11 de septiembre de 2019 para estudiar la maestría en Gestión de Turismo. Tianjin es una de las cuatro provincias más grandes ce China, tiene 11.5 millones de habitantes y se encuentra a 987 kilómetros de Wuhan (unas doce horas en automóvil), lugar donde comenzó la emergencia por el nuevo coronavirus
Durante estos cinco meses se ha dedicado a aprender el chino mandarín, tomando clases de ocho de la mañana a las cinco de la tarde. Estudiará el idioma un año y después comenzará con el programa académico de dos años de la Maestría en Gestión de Turismo en la Universidad de Nankai, ubicada en Tianjin.
Actualmente, ya curso el primer semestre y se encuentra en el periodo vacacional más grande de los chinos, quienes celebran las fiestas de año nuevo, y el dos de marzo está programado el regreso a las aulas.
Además de estudiar durante nueve horas diarias de lunes a viernes los estudiantes en China realizan los exámenes en fines de semana, incluyendo los domingos.
“Es un sistema académico muy fuerte. Los chinos están acostumbrados a estudiar, realmente. Lamentablemente en México estamos acostumbrados a estudiar para hacer exámenes”, comenta Isela, al platicar con entusiasmo que su estancia en el país asiático ha sido una experiencia estupenda porque no solamente es conocer otra cultura desde el punto de vista turístico, sino desde la vida académica, su vida diaria, sus formas, sus métodos completamente distintos a los nuestros y enfrentarnos a un idioma completamente nuevo.
11 días de encierro, cuidada y protegida
Los planes de Isela al llegar la vacaciones eran quedarse allá para conocer más del país en esta temporada y seguir estudiando el idioma, pero después surgió la posibilidad de ir a México para atender asuntos personales y, ahora, con la contingencia sanitaria que ha puesto al mundo en alerta mundial, Isela aprovechará que el Gobierno del Estado de Guanajuato ha ofrecido apoyar con el vuelo de regreso a México a los guanajuatenses que se encuentre estudiando en China.
Recuerda que el 13 de enero las autoridades del campus universitario donde vive les prohibieron salir de las instalaciones como una medida de contención para evitar ser contagiados, solo iban al súper a comprar alimentos. Todos los días deben ir a la recepción para tomarse la temperatura y reportar el resultado, les revisan si tienen algún síntoma, como tos o fiebre y los están checando cada tres horas.
A partir del pasado lunes 20 de enero, les prohibieron salir de la residencia de extranjeros y las autoridades instalaron un supermercado y un café en el campus donde vive para evitar que tengan salir y se expongan. Les llevan cubrebocas a su habitación y fumigan todos los días.
El director de la escuela va a preguntarles cómo están, la directora del hospital de la universidad ahora está viviendo en el campus, el vicepresidente del área internacional de la universidad está en el campus con ellos y hacen recorridos todos los días.
“Yo confío plenamente en este país. Veo, lamentablemente, la diferencia que hay en una gestión de un momento como este en México o en otro país, y digo: “íjole, pues sí tenemos mucho que aprender”.
Isela tuvo que salir ayer para ir al banco y encontró un panorama desolador en una ciudad que habitualmente es ruidosa con sus más de 11 millones de habitantes. Es periodo vacacional y era normal que la gente saliera fuera, pero con la emergencia por el coronavirus la ciudad luce más vacía de lo acostumbrado.
Hay servicio de transporte, pero los autobuses viajan vacíos, escasamente se ven algunas personas en la calle. Isela optó por caminar cuatro kilómetros “porque ni siquiera me atreví a tomar un camión y me fui caminando hasta encontrar el cajero que necesitaba”.
“Hay pánico” comenta Isela, quien trata de mantenerse lo más positiva y enfrentar con madurez y una gran conciencia todos los filtros que deba pasar para volver a México.
Varios de sus compañeros mexicanos ya han salido de China. En total, hay 52 extranjeros estudiando en el mismo lugar que ella: 18 de Jalisco, ocho de Guanajuato, y otros de Veracruz, Sinaloa y Monterrey.
Decidimos viajar a México “por las ganas de estar con los nuestros y en un lugar donde nos sentimos, por naturaleza, seguros. Confiamos en que los protocolos internacionales nos van a ayudar a disminuir este riesgo”, expresa Isela, quien está segura de que esta experiencia la está preparando para algo.
En la próxima entrega Isela cuenta cómo se prepara para regresar con la conciencia de que su vida ya no es la misma. Hay un antes y un después…
Fotografía tomada de Facebook
Segunda entrega este sábado 1º de febrero.