Por Alicia Arias
León, Gto. El gremio de los constructores en el estado de Guanajuato se declara en recesión por la falta de inversión gubernamental en obra pública. Aunque todavía no reportan pérdidas están preocupados por la disminución de los recursos hasta de un 40 por ciento.
El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) delegación Guanajuato, Francisco Javier Padilla Guerrero, anunció ayer en rueda de prensa que se encuentran en una etapa de recesión y que han pedido al Gobierno del Estado adquirir deuda por 5 mil millones de pesos para reactivar la obra pública.
Explicó que, de mayo 2018 a mayo de este año, se han generado 4 mil 284 empleos menos, y consideró que, de seguir la situación igual, podría haber cierre de empresas, principalmente de pequeñas y medianas.
En mayo del año pasado tenían mil 701 contratos y mayo de 2019 apenas sumaban 955, lo que representa un 43.86 por ciento menos.
El constructor señaló que el monto de la obra contratada en el estado asciende a 2 mil 542 millones 821 mil 835 pesos, cuando se esperaba que fuera de 11 mil millones de pesos. En el mismo periodo del año pasado el monto contratado fue de 4 mil 285 millones 377 mil 862 pesos, es decir un 40 por ciento más de lo que se tiene actualmente.
Javier Padilla declaró que pidieron al gobierno del estado endeudarse por un monto de 10 mil millones de pesos “para emparejar” a los 11 mil millones de pesos del año pasado, pero funcionarios estatales explicaron que esa cifra es complicada porque podría poner en riego al Estado y, por ello, se analiza una deuda de 5 mil millones de pesos.
El líder de los constructores se quejó de que el gobierno federal no está haciendo una distribución equitativa de los recursos porque está destinando montos mayores a otras entidades de la república.