Por Redacción
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León, Gto. Personal de la Procuraduría de los Derechos Humanos del Estado de Guanajuato (Prodheg) continúa capacitándose en el tema de la tortura como violación grave a derechos humanos.
Este martes la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y la Prodheg llevaron a cabo la sesión de clausura del curso “Documentación e investigación de tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes: aplicación de los principios y directrices del Protocolo de Estambul”, en el que participaron también la Defensoría de los Derechos Humanos de Querétaro y la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca.
El objetivo es fortalecer el capital humano de los organismos públicos de derechos humanos para estar preparados y enfrentar casos de tortura para proteger de la manera más amplia la dignidad humana.
La clausura consistió en un ciclo de conferencias magistrales y un acto protocolario, en el que la bienvenida estuvo a cargo de Jesús González Schmal, por parte de la CNDH y titular del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura; mientras que el procurador de los derechos humanos del estado de Guanajuato, Vicente de Jesús Esqueda Méndez, fungió como anfitrión.

En el evento se realizó una mesa panel que estuvo a cargo de Ángela Johana Álvarez Muñoz, analista del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura de la CNDH y de María Esther Juárez Mendoza, visitadora adjunta del Mecanismo Nacional. La mesa versó sobre los estándares de evaluación técnica de los dictámenes médico psicológicos basados en las directrices del Protocolo de Estambul.
La segunda ponencia fue dictada por el coordinador del Programa del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, Jesús González Schmal, quien abordó la temática de la importancia de la documentación en investigación de la tortura, haciendo hincapié en la realidad que se vive en México y se abordó el caso Mario Aburto, resuelto en el expediente 48VG\2021.
El curso estuvo dirigido, principalmente, a personas del servicio público que, en su día a día, tienen que conocer, investigar y resolver situaciones que derivadas de posibles casos de tortura o tratamientos crueles.
Durante cinco meses de preparación, el alumnado analizó la temática desde diversas perspectivas, iniciando con temas generales, como la observancia de la tortura como delito y violación de derechos humanos y la práctica de la tortura en México. Posteriormente, se realizaron preparaciones especializadas, a través de análisis de casos, aprendiendo sobre técnicas específicas de investigación y la evaluación de las secuelas físicas y psicológicas.
El curso concluyó con la presentación de un informe de caso, en el que las y los estudiantes elaboraron un informe sobre un caso hipotético desarrollando los protocolos y herramientas que se deben aplicar cuando se enfrentan a un caso de tortura.