Querían quitar la palabra “mujer” de dos artículos constitucionales

Por CIMACNoticias/Anayeli García Martínez

Imagen: César Martínez López

Ciudad de México.- Ante la alerta que diversas feministas encendieron sobre la intención de la Cámara de Diputados de aprobar una reforma en la que se borra la palabra “mujer” de la constitución federal, las y los legisladores retrocedieron y acordaron replantear el proyecto de dictamen.

Aunque este martes las y los legisladores querían aprobar una reforma constitucional en materia de igualdad sustantiva para presumir y publicitar el 25 de noviembre, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, decidieron aplazar la discusión debido a las críticas que recibieron.

La autodenominada “LXV Legislatura de la Paridad, la Inclusión y la Diversidad” tenía premura por sacar el dictamen este martes para votarlo en el pleno el día 25 y así cumplir con el plazo de 30 días para retomar los dictámenes que quedaron pendientes de la legislatura pasada.

Sin embargo, en la sesión de la Comisión de Puntos Constitucionales se decidió no votar el documento, construido con 50 iniciativas para reformar 28 artículos constitucionales en materia de igualdad, con el objetivo de subsanar imprecisiones.

La comisión reculó debido a los señalamientos del movimiento feminista, pero también por las denuncias mediáticas de grupos conservadores y provida que acusan al Legislativo de querer legalizar la pedofilia y la pederastia, temas que no están en la redacción del documento.

El borrado de las mujeres

El dictamen abarca temas como paridad de género, igualdad salarial, lenguaje incluyente, educación sexual integral, reproducción asistida, identidad de género y libre desarrollo de la personalidad (para reconocer el derecho al aborto y al matrimonio entre personas del mismo sexo).

Para integrantes del movimiento feminista lo que llama la atención es que atrás de esta reforma de avanzada se esconde la intención de borrar la palabra “mujer” de los artículos 4 y 34 constitucional, lo que es un retroceso y vulnera los derechos de las mujeres, quienes conforman la mitad de la población.

El artículo 4, que hoy dice: “La mujer y el hombre son iguales ante la ley. Ésta protegerá la organización y el desarrollo de la familia” se cambiará para que diga: “Toda persona es igual ante la ley. Ésta protegerá y garantizará en igualdad de derechos la organización y el desarrollo de todas las estructuras, manifestaciones y formas de comunidad familiar, incluyendo a las integradas por parejas del mismo sexo, con o sin hijas e hijos, que estén bajo la figura de matrimonio, concubinato o alguna otra unión civil”.

Además, el artículo 34, que actualmente dice que “son ciudadanos de la República los varones y mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan, además, los siguientes requisitos (…)”, se modifica para que diga “son ciudadanas de la República las personas que, teniendo la calidad de mexicanas, reúnan, además, los siguientes requisitos (…)”.

Para la antropóloga feminista, Marcela Lagarde y de los Ríos –quien además es creadora del concepto de “feminicido”–, estos cambios son parte de una reforma que está fuera del marco jurídico en el que las mujeres feministas ha trabajado por muchos años.

Habla Marcela Lagarde

En entrevista dijo: “estábamos trabajando y logramos, por fin, después de mucho tiempo, que varios de estos marcos normativos, incluso leyes, tengan como destinatario, como sujeto de la ley, a las mujeres” y ahora hay intención de echar para atrás estos avances.

Una de estas normas donde las mujeres son sujetas de derechos es la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, vigente desde  2007 y en cuya redacción participó Lagarde como diputada federal. Como en México, expuso, hay países donde a las y los parlamentarios se les hace muy sencillo desconocer la importancia del sexo en la conformación del género.

La académica mencionó que el movimiento feminista logró colocar a las mujeres como sujetas de derecho en la estructura jurídica y después en los planes de acción política, por ello el dictamen es un retroceso. ”Sería incorrecto y terrible que se pretenda borrar a las mujeres de procesos históricos, de cambios vanguardistas importantes”, dijo.

50 iniciativas, 28 artículos, un dictamen

Este dictamen tiene su origen en una iniciativa presentada en 2018 por el morenista Porfirio Muñoz Ledo, quien propuso reformar siete artículos constitucionales para introducir conceptos como identidad y expresión de género; preferencias y orientaciones sexuales; educación de Estado con perspectiva de género que fomente la igualdad sustantiva; parejas del mismo sexo; y paridad de género en el acceso a la función pública y en las empresas privadas. Además, el dictamen conjunta 50 propuestas de diferentes partidos políticos.

Por la cantidad de temas que aborda, y las interpretaciones que genera, no hubo consenso. Incluso, durante la sesión de la Comisión de Puntos Constitucionales, pero en otro salón, los líderes de las bancadas que integran la Junta de Coordinación Política (Jucopo) hablaron de este dictamen y acordaron pedir que las y los diputados profundizaran y ampliaran el debate antes de emitir su voto.

 Piden prórroga porque “hay mucho ruido”

En medio del debate que se tenía en la Comisión de Puntos Constitucionales, a la reunión llegó la vicecoordinadora de Morena e integrante de la Jucopo, Aleida Alavez Ruiz, quien asistió para explicar que los coordinadores parlamentarios, que minutos antes se reunieron en otro espacio, pidieron una prórroga porque “hay mucho ruido del contenido de este dictamen”.

No obstante, la morenista que hace tres años presidió la Comisión que actualmente se encarga de revisar el dictamen, dijo que este documento se aprobó en la Legislatura pasada con votos de todos los partidos políticos, excepto el PAN, y aseguró que ya no era necesario otro parlamento abierto porque éste ya se había realizado.

Adelantó que la Jucopo redactará una aclaración pública para explicar lo que es y no es este dictamen. “Nos están señalando porque estamos queriendo introducir pederastia, pedofilia, cosas totalmente absurdas y fuera de lugar”. Estas acusaciones vienen de la Iglesia católica y de agrupaciones conservadoras que promueven un solo tipo de familia.

En su discurso, la diputada también dijo que, siempre, los derechos de las mujeres han tenido que ser enunciados para que sean visibles y para que sean respetados.

Al respecto, la feminista e integrante de la Red Nacional de Mujeres Defensoras de la Paridad, Mónica Mendoza Madrigal, aseguró que en general se trata de un paquete de reformas ambiciosas y progresistas, tendientes a garantizar los derechos de las mujeres, pero advirtió que hay aspectos “escondidos o un poco confusos”.

Es progresista porque en materia de paridad incluye el espíritu de la “Declaración 3 de 3 contra la violencia de género” para evitar que  personas acusadas de violencia familiar o doméstica, delitos sexuales, violencia política en razón de género contra las mujeres o si se encuentra registrado como deudor de pensión alimentaria, no accedan a una candidatura; y también reconoce la paridad en gubernaturas.

A pesar de estos avances, Mendoza Madrigal detalló que el borrado de la palabra mujer está vinculado con una tendencia global de desplazar a las mujeres de los derechos que han conquistado con gran esfuerzo. A la par, el dictamen reconoce los vientres de alquiler y con ello reduce a las mujeres sólo a su calidad de “portadoras de bebés”.

En la sesión de este martes la legisladora por Morena, Andrea Chávez Treviño, declaró que  hay cuatro temas que dividen, incluso a las diputadas: reproducción asistida, autonomía reproductiva, los tipos de familia y cómo nombrar a “los distintos sujetos poblacionales”.

“Lo único en lo que hay consenso pareciera es en la utilización del lenguaje incluyente en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, por eso la diputada estuvo de acuerdo en aplazar la votación para analizar el documento

 Errores en conceptos

A decir de diputadas y diputados este dictamen tiene errores de dedo, confusión en la sintaxis, errores de redacción y fallas de técnica legislativa, pero sobre todo se caracteriza por confusiones ideológicas y por incluir temas que no nombra con todas sus letras como “aborto”.

La diputada del PRI, Cynthia López Castro, aseguró que desde su perspectiva la reforma no legaliza el aborto (no se incluye esa palabra), como lo aseguran grupos feministas, pero tampoco se legaliza la pedofilia, como sostienen grupos conservadores de derecha. Al mismo tiempo defendió la propuesta de modificación al artículo 4 constitucional.

“Como está ahorita en el cuarto constitucional viene igualdad entre varones y mujeres y se está proponiendo quitar el varones y mujeres por la igualdad entre toda persona asumiendo que hay hombres que nacieron hombres pero mueren como mujeres porque decidieron cambiarse el género”, dijo.

En contraparte, la diputada de Morena, Karla María Rabelo Estrada, dijo que el concepto de “autonomía reproductiva”, que se considera en el dictamen, introduce el derecho al aborto y configura la inconstitucionalidad de las legislaciones estatales que limitan la interrupción del embarazo, incluyendo aquellas que contemplan el aborto dentro de un período de tiempo.

Las mujeres deben ser nombradas

Sobre esta sesión, la defensora feminista y presidenta de la organización 33 Mujeres, Edurne Ochoa, coincidió en que se trata de  una reforma favor de los derechos humanos y de las mujeres en materia de igualdad sustantiva, pero dijo que para quienes tienen formación feminista como ella “lo que no se ve y lo que no se dice no existe”. Entonces, dijo, se tiene que exigir que las mujeres sigan siendo nombradas en cualquier tipo de reforma.

“Estamos siendo borradas, literalmente, del mapa de la constitución, de las leyes, del espacio público”, afirmó. La defensora aseguró que si bien es hora de dejar de pensar en forma binaria y hay que nombrar a todas las personas, un derecho no puede estar por encima de otro derecho.

En la discusión en San Lázaro el diputado del PRI, Marco Antonio Mendoza Bustamante, expuso que si bien el dictamen es un avance “a pasos agigantados y es una reivindicación de una lucha de muchas décadas de diversos grupos de la población”, se debe revisar de manera cuidadosa, responsable y puntual.

“Queda a deber una reforma de este calado, en materia de técnica legislativa, en materia del adecuado uso y manejo del lenguaje de género y que incluso en la parte expositiva del dictamen se crean algunos errores en la conceptualización de los términos”, dijo el legislador.

A su vez el diputado de Movimiento Ciudadano, Salvador Caro Cabrera, detalló que el dictamen queda abierto a la interpretación y usa eufemismos. “Estamos dando las facilidades para que la Suprema Corte tome decisiones particularmente en materia de interrupción del embarazo y que no las tomemos nosotros”, dijo.

Desde la sociedad civil, Edurne Ochoa aclaró que desde el feminismo no hay una posición para criminalizar a las mujeres que están en contexto de prostitución o que deciden alquilar su vientre. “Estamos hablando de cuestionar estructuras”, es decir, aclaró, la estructura de la delincuencia organizada, de la clase empresarial y de la clase política” beneficiadas de la llamada “autonomía de las mujeres”.

La también consultora detalló que hay reformas que parecen progresistas, incluyentes y de avanzada, pero que por otro lado usan esta diversidad y la amplia definición de lo que es la construcción del género para desplazar e invisibilizar a las mujeres.

Finalmente, en la sesión de este martes el presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Juan Ramiro Robledo Ruiz, expuso que a partir de hoy se abre un periodo de consulta en el seno de la Comisión y en la próxima sesión se propondrá un  método y fechas para discutir este dictamen.

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