Por redacción
León, Gto. Luego de dos meses del paro de actividades provocado por la pandemia del COVID-19, el 25 por ciento de los agremiados a la Asociación de Empresas Proveedoras Industriales de México (APIMEX) podría cerrar totalmente sus negocios, algunas otras ya se declaran listas para reactivarse el próximo lunes.
APIMEX informó en una nota de prensa que en la encuesta que realizó recientemente a sus socios, éstos reportaron pérdidas promedio de 4.5 millones de pesos en un lapso de 60 días. “Tal ha sido el impacto en su economía, que el 25 por ciento de los encuestados reveló que se vería obligado al cierre total de sus negocios”.
El 89 por ciento de las empresas ha detenido sus labores en un periodo que va desde las dos, hasta las ocho semanas. El 75 por ciento de los encuestados, que son mayormente pequeñas y medianas empresas, reportó haber sufrido afectaciones como pérdida de clientes, baja de ventas, falta de liquidez, endeudamiento y liquidación de personal.
Invierten hasta 75 mil pesos en medidas para la ‘nueva realidad’
Algunos empresarios de la proveeduría esperan retomar actividades de forma segura y gradual para evitar mayores afectaciones, por lo que han comenzado a evaluar los riesgos de contagio de COVID-19 entre sus colaboradores, de acuerdo a protocolos sanitarios. “Varios han invertido, hasta ahora, un promedio de 75 mil pesos en sus plantas para adaptar algunos de sus procesos esenciales y, con ello, cumplir con las medidas y garantizar la seguridad durante el regreso”, se informa en el comunicado.
De acuerdo a lo manifestado por los asociados APIMEX, el 50 por ciento se dijo listo para retomar labores, mientras que el 16 por ciento considera no regresar a la actividad hasta no tener nuevos pedidos, el resto espera implementar los protocolos sanitarios para iniciar actividades.
Un 38 por ciento de las empresas reiniciarán actividades atendiendo al sector calzado y un 21 por ciento seguirá produciendo materiales enfocados al cuidado de la salud, seguridad e higiene, actividad que han tenido que desarrollar como consecuencia de la contingencia sanitaria. “Sin esta adaptación, las empresas habrían tenido que detener toda su actividad productiva, generando mayores daños a la economía”, informó APIMEX.