Por Redacción
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León, Gto. Del 01 de enero al 14 de diciembre de este año el número de emergencias 911 ha recibido un millón 421 mil 540 llamadas, de las cuales 834 mil 817 no son procedentes, es decir, el 58.72 por ciento son falsas o una broma.
Víctor Eduardo Aguirre Zúñiga, director del Centro de Cómputo, Comando, Comunicaciones y Control (C4), informó que los principales motivos de las llamadas que sí son procedentes son por ruido excesivo, presencia de personas sospechosas, violencia familiar, personas agresivas, activación de alarmas en negocios, accidentes de tránsito sin lesionados, consumo de drogas en la vía pública, ingesta de alcohol y riñas.
“Nosotros recibimos en promedio 8 mil llamadas diarias de las cuales cerca del 60 por ciento de las mismas, lamentablemente son de naturaleza no procedente, es decir, llamadas falsas y cerca del 40 por ciento de estas son verdaderas”, comentó el responsable del C4.
Explicó que en ciertos periodos del año del total de las llamadas la mitad son improcedentes y la otra mitad sí proceden; pero en los periodos vacacionales son más las llamadas falsas.
El C4 considera improcedentes las llamadas en las que nadie responde (el mudo), en las que se hacen bromas, reportes falsos e insultos, entre otros motivos. Aunque una gran parte de las llamadas no procedentes están hechas por menores de edad, también se han detectado adultos que hacen mal uso de la línea de emergencias.
Principales motivos de llamadas procedentes
De las llamadas procedentes existen las atenciones del área prehospitalaria, psicológica y las generales. Las llamadas canalizadas al área prehospitalaria fueron 48 mil 322 y de las atendidas por el área psicológica fueron 70 mil 225. Las principales causas de atención en el área psicológica fueron por: violencia familiar, violencia de pareja, violencia contra la mujer, maltrato infantil e intento de suicidio.
Mientras que entre las principales causas de atención por el área prehospitalaria están los accidentes con lesionados, urgencias por enfermedad, lesionados, urgencia cardiológica, dificultad respiratoria, convulsiones, asfixia, personas inconscientes y desmayos.
Atender reportes falsos o de broma quita la oportunidad de atender una llamada procedente o una emergencia real.