“Mujeres del viento florido”, tejer sonidos y derribar desigualdades en la música

Por: Cimacnoticias/Hazel Zamora Mendiera

Imagen: Cynthia Vásquez retomada del Facebook de Mujeres del Viento Florido.

Ciudad de México. Las mujeres de la Sierra Mixe de Oaxaca en el sur de México empuñan sus clarinetes, tubas, saxofones y percusiones para tejer sonidos y derrumbar las desigualdades de género desde la banda filarmónica “Mujeres del viento florido”, un espacio hecho por y para que las mujeres indígenas sean partícipes activas en la música tradicional oaxaqueña.

“Mujeres del viento florido, mujeres que hacen música, mujeres que tejen música, que hacen armonía, que sincronizan y que en armonía con la naturaleza producen estos sonidos floridos”.

Leticia Gallardo Martínez, directora de la banda femenil “Mujeres del viento florido”, es originaria del municipio oaxaqueño Santa María Tlahuitoltepec. Desde los ocho años de edad comenzó a adentrarse en la música en el Centro de Capacitación Musical y Desarrollo de la Cultura Mixe, conocido como Cecam. Ahí, con el impulso de su padre, uno de los fundadores, Leticia se abrió camino en un entorno ocupado principalmente por los hombres, apenas compartía clase con dos mujeres que no siguieron en la música.

“Cuando ya empiezas a caminar en este ámbito musical, resulta que te vas dando cuenta que no era normal lo que yo estaba haciendo en pocas palabras, que no había tantas mujeres, ibas a las comunidades a tocar y no había realmente mujeres en las bandas, entonces cuando empieza a dar una serie de cuestiones, como siempre en una comunidad es difícil, los señalamientos, por qué una mujeres está tocando, ella debería de estar en su casa, cuando tú estás rompiendo con algo es normal que vengan estas reacciones. No era normal que una mujer estuviera en una banda filarmónica, menos en una comunidad”, dijo en entrevista.

La presencia de la música es clave en la cultura oaxaqueña, sin embargo, las mujeres encuentran reducidas sus oportunidades para desarrollarse en condiciones igualitarias a sus pares varones, señaló la maestra Leticia. “Los hombres de alguna manera se iban a otras bandas, agrupaciones y entre ellos se invitaban, pero las mujeres ya no teníamos más a donde ir, porque si te casas, tienes hijos y todo, ya era como que no podías ser invitada o considerada, entonces es cuando se ve esta parte que hace falta seguir tocando juntas y organizarnos”.

Imagen de Cynthia Vásquez retomada del Facebook de Mujeres del Viento Florido.

Leticia logró sortear los obstáculos. Se formó como maestra hasta llegar a directora de una banda; su encuentro y acompañamiento con otras mujeres en el camino musical las llevó a crear un espacio donde pudieran desenvolverse artísticamente y mostrar que también las mujeres podían dejar huella en la música tradicional oaxaqueña. En 2009 crearon las “Mujeres del viento florido”.

“Posteriormente fuimos tocando en otras comunidades, veíamos otras compañeras que igual tocaban solas, igual tenían esta parte que nosotras habíamos vivido y las invitamos, ellas amablemente accedieron, se integraron con nosotras y a raíz de eso, hoy en día es Banda Femenil Regional Mujeres del Viento Florido porque cubre varios regiones justamente para acompañarnos”.

“Mujeres del viento del florido” proviene de la lengua materna de las comunidades mixe, el ayuuk, que significa “palabra florida”, hoy 40 integrantes transmiten su música en dos discos: el primero, “Mujeres” inspirado en sus experiencias como banda femenil, y su última producción “Viento florido: homenaje a compositores tradicionales oaxaqueños”.

“Hemos caminado en este proceso que llevamos más de 10 años ya como banda independiente,, han estado varias compañeras entonces lo mucho que nos juntamos 50, llegan las compañeras y entre todas nos apoyamos, tratamos de sacar el compromiso entre todas”. Ella es Gilda Jiménez Orozco, toca el saxofón alto en la banda filarmónica y es docente a nivel bachillerato. Como ella, la banda está integrada por mujeres diversas algunas dedicadas exclusivamente a la música y otras de diversas profesiones como son pedagogas, psicólogas y antropólogas.

Imagen de Cynthia Vásquez retomada del Facebook de Mujeres del Viento Florido.

A diferencia de una banda mixta, Gilda encuentra en la banda femenil apoyo y un espacio para respirar de la cotidianidad.

“Tenemos que tocar, demostrar que sí podemos hacerlo porque, muchas veces, cuando estás en una banda mixta los que tocan los solos o tocan más fuerte, dan las entradas, son los hombres; en cambio aquí, como somos todas mujeres, nos tenemos que apoyar. Si alguien no tocó fuerte, entonces, yo tengo que apoyarla; si alguien no se acuerda qué sigue, entre todas nos decimos. Creo que hay más apoyo en una banda femenil. No solamente hacemos música, platicamos, nos escuchamos, apoyamos, esa es como la parte hermosa, disfrutamos de ese momento y es lo que también queremos transmitir”.

El proceso de la banda filarmónica es cíclico, las mujeres transmiten a otras generaciones sus saberes musicales para que en el tiempo puedan ocupar su lugar en las “Mujeres del viento florido” y seguir tejiendo sonidos y redes de apoyo.

“Empezar a tejer redes, empezar a apoyarnos con todo esto que se escucha en las noticias siempre, que agarraron a una chica, que se secuestraron a una chica, que golpearon a otra, de repente dices ¿yo estoy en una sociedad así? Nosotras tratamos de cuidarnos entre todas, oye cuídate, si te pasa algo estamos nosotras, con quien tengas confianza. Tratamos que en vez de que nos sintamos perdidas, sea el espacio para apoyarnos, para encontrarnos, decir que sí podemos hacer muchas cosas como mujeres”, declaró.

Te podría interesar

Conmemorarán Día Internacional de la Mujer con exposición “SER MUJER ES…”  

Zohet, Dexo One y Chel nex level, ganadores del concurso de rap del Imju

La mesa está puesta, este sábado Mercadito Sustentable en Guanajuato

El crecimiento de un personaje… El shounen