Por: Alicia Arias
León, Gto. De acuerdo con las nuevas disposiciones del Sistema de Administración Tributaria (SAT) ahora tendrán que pagarse impuestos sobre las propinas. La presidenta de los restauranteros en León, Helen Anaya Sanromán, califica la medida como restrictiva.
De acuerdo con el artículo 346 de la Ley Federal del Trabajo, las propinas percibidas por los trabajadores en hoteles, casas de asistencia, restaurantes, fondas, cafés, bares y otros establecimientos análogos, son parte del salario del trabajador.
El SAT publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) que, al ser parte del salario de un trabajador, debe retenerse el Impuesto Sobre la Renta (ISR).
En entrevista, la presidenta de la Cámara Nacional de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Helen Anaya, calificó como “una medida restrictiva” la nueva disposición del gobierno federal.
Explicó que tanto los patrones como los meseros que trabajan en los restaurantes ahora están obligados a pagar impuestos de aquellas propinas que se paguen con tarjetas de crédito o débito, quedando exentas aquéllas que paguen en efectivo.
Esta medida provocará que los patrones estén dando de alta y baja constantemente a los trabajadores a los trabajadores porque los sueldos serán variables y en virtud de ello deberán actualizarse los salarios que perciben. Ahora los meseros tendrán que ser registrados bajo un régimen laboral de salarios asimilables, explicó Helen Anaya.
Además del ISR también deberán pagar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y las partes proporcionales de las cuotas obrero-patronales de las prestaciones sociales como las del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).
Para Helen Anaya esta disposición también tiene su lado positivo, ya que los meseros podrán cotizar con cuotas más altas, lo que les ayudará a obtener mejores créditos.
Lo meseros, dijo la entrevistada, aún desconocen la medida y los restauranteros ya se preparan para sensibilizarlos y para adecuar su contabilidad para evitar ser sancionados.