Texto e imagen: Rodrigo Cuevas
Guanajuato, gto.- La oficial Saire Patricia Hernández Lira es una de las 50 personas que conforman la Policía de Género de la Secretaría de Seguridad Ciudadana del municipio de Guanajuato y que hoy están capacitados para brindar el primer contacto a mujeres víctimas de violencia.
Esta capacitación, que también recibieron las mujeres de atención del número de emergencias 911, es parte de las catorce recomendaciones realizadas a 17 municipios considerados bajo Alerta de Género en el estado.
“Súper importante que exista una policía de género por el apoyo que se les brinda a todas las personas, pero especialmente a las mujeres y niñas en casos de abuso o violencia. Es ahí donde nosotras estamos para ayudar”, dice Paty -o Patito para los más cercanos-, mujer alta, de mirada segura, sonrisa difícil, palabra breve pero sincera y directa.

“Me gusta bastante mi trabajo. Mi familia se siente orgullosa porque soy la primera policía en la familia” dice la oficial quien de niña siempre destacó por tener una actitud protectora hacia los indefensos y soñaba con ser policía. “Para llegar aquí tuve que esforzarme (ríe)… me costó un poco de trabajo, pero aquí estamos”, dice la también abanderada de la escolta, reconocida por su actitud, lealtad y compromiso en diversos roles que ha cumplido durante su carrera.
Con 10 años de servicio en la corporación, ella suma tres en esta área creada en 2019 específicamente para atender, prevenir y promover espacios libres de violencia de género. “Me ha servido bastante tanto en lo laboral como en lo familiar. Particularmente las mujeres en Guanajuato están un poco más satisfechas porque se les da un trato adecuado, una respuesta y una ayuda a lo que ellas necesitan en momentos difíciles”, comenta.
Comprender y asegurar la integridad de las personas es parte de las funciones de Saire, de 35 años, madre y también hija, muy querida tanto en su trabajo y como en su familia. En su barrio también es reconocida y sus vecinos admiran su labor. “Anteriormente era una colonia algo conflictiva pero ahorita está más tranquila. Hay más relación con los vecinos, tenemos un grupo de colonos de WhatsApp y estamos en contacto”, comenta la oficial hincha del Cruz Azul y apasionada por el running y los tatuajes.
Algo que la marcó en este tiempo en la Policía de Género fue una menor de edad de una colonia de Guanajuato que fue víctima de violencia. “Con apoyo de Atención a la Mujer pudimos cambiar su vida, obviamente ya no está con sus familiares porque ellos no estaban condiciones de cuidarla y ahora la menor está mucho mejor. Eso me llena de satisfacción de seguir adelante”, concluye.