Lenta y parcial, recuperación de empleo femenino en América Latina

Por CimacNoticias Imagen: Katia Rodríguez

Ciudad de México.- Si bien avanza la recuperación del empleo en América Latina tras el confinamiento por la COVID-19, en el caso de las mujeres –quienes sufrieron el peor impacto– esta recuperación ha sido lenta y parcial, por lo que se necesita invertir en servicios de cuidados para ampliar, formalizar y contribuir con una inserción más plena de las mujeres al mercado laboral, advirtió la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

De acuerdo con la nota técnica “América Latina y Caribe: Políticas de igualdad de género y mercado de trabajo durante la pandemia”, que publicó este 3 de marzo la OIT, tras analizar la evolución del empleo posterior a esa caída que se registró en 2020, el organismo internacional observó que las tasas de empleo se recuperan para ambos sexos en 2021, pero no se alcanzan los niveles de 2019, y menos aún para las mujeres.

En términos absolutos, explicó la OIT, los puestos de trabajo masculinos perdidos en el primer semestre del 2020 (alrededor de 26 millones) se recuperan hacia el tercer trimestre de 2021, pero de los 23 mil 6 millones de puestos de trabajo femeninos que se perdieron sólo se recuperaron 19 mil 3 millones. Ello significa que aún falta recuperar algo más de 4 millones de puestos de trabajo femeninos.

De acuerdo con la OIT, la recuperación lenta y parcial del empleo para las mujeres se verifica en la mayor parte de los países de la región, y el impacto más intenso entre las mujeres en la región se asocia, por un lado, a la mayor presencia femenina en sectores económicos fuertemente afectados por la crisis como, por ejemplo, los de hotelería y restaurantes, y en otras actividades de servicios y del sector de hogares.

Otro factor que intervino fue la mayor incidencia de la informalidad entre las mujeres, ya que en esta crisis tanto el empleo formal como el informal fueron afectados, pero con mayor intensidad el empleo informal que se desarrolla por cuenta propia, en lugares públicos y en contacto directo con los consumidores, de acuerdo con el organismo internacional.

Además, si bien algunos gobiernos desplegaron medidas para atender el desempleo, como  prestaciones monetarias, prestaciones por desocupación y apoyos de seguridad económica para familias y personas en la economía informal, se identificaron muy pocas medidas con enfoque de género; y aún cuando se ampliaron algunas medidas, muy pocos países han puesto el foco en la inversión en servicios de cuidado para ampliar y formalizar el empleo femenino en el sector, y contribuir con una inserción más plena de las mujeres en el mercado laboral, analizó el organismo.

Es de recordar que desde los primeros meses de la pandemia, la OIT advirtió una afectación en el empleo formal específicamente para las mujeres y la juventud. Posteriormente, el organismo señaló que entre todas las mujeres, las de América Latina y el Caribe son las que sufrieron la mayor pérdida de empleo, registrando una contracción del 18 por ciento frente al 14 por ciento del empleo masculino, entre el primer y segundo trimestre de 2020, de acuerdo con la OIT.

El organismo señaló que tras esta pérdida, las mujeres vieron afectada su autonomía económica por dos vías: el incremento en la carga de trabajo no remunerado que reduce su participación laboral y la mayor contracción del empleo. Ello impactó en mayor medida en las mujeres jóvenes, de bajos recursos, aquellas que tienen hijas e hijos más pequeños a cargo, son jefas de hogar y tienden a ocuparse en los sectores vinculados al turismo, el esparcimiento y el trabajo del hogar remunerado.

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