Por: Redacción
Imagen: Alicia Arias
Ciudad de México. Lo que sucedió en Palacio Nacional fue hecho histórico, la entrada en vigor de la llamada Reforma Laboral conforma un hito cuyo precedente más cercano podría ser la serie de avances en derechos labores ocurridos tras la Revolución Mexicana, opinó Pedro Américo Furtado de Oliveira, director de la oficina de la Organización Internacional del trabajo (OIT) para México y Cuba, respecto a la entrada en vigor de la Reforma Laboral.
“Un avance de esta dimensión en los derechos laborales en México es, además, un avance para la región y el mundo. No es un secreto que la constitución de la OIT –elaborada en 1919- incluyó en sus fuentes de inspiración la constitución mexicana de 1910, reconocida, entonces, por su sólido compromiso con los derechos laborales”, comentó.
Si bien, la reforma –cuya primera fase de aplicación comienza el día de hoy- fue, en gran medida, catalizada en el marco del nuevo tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) considero importante señalar que el espíritu de la reforma es materializar los compromisos asumidos por México en la Declaración de 1998 de la OIT.
En particular, la reforma cumple con los compromisos en materia de negociación colectiva; libertad sindical, la eliminación de condiciones precarias de trabajo – especialmente con las personas trabajadoras del hogar- y la erradicación de la discriminación en el empleo, comentó.
Lo que sigue ahora será un proceso gradual de implementación, proceso que indudablemente vendrá con los desafíos que todo gran cambio supone, sin embargo, “el haber estado hoy, junto a representantes de no únicamente del Estado sino también de centrales sindicales y de organizaciones de empleadores y ver en todas y todos ellos compartiendo el sentimiento de ser parte de un momento histórico, me da una tremenda esperanza en que juntos y juntas haremos de este nuevo paradigma una realidad, y con ello, daremos contundentes pasos hacia un país y un mundo de justicia social”, expresó Pedro Américo Furtado.
Para la oficina de la OIT en México será un honor acompañar este proceso histórico que supone un paso muy importante hacia un México moderno y que, indudablemente, generará más y mejores empleos decentes para todas y todos, concluyó.