Por Carolina Oliva
León, Gto. La Dirección de Fiscalización y Control reportó el levantamiento de ocho actas administrativas durante sus operativos de inspección durante la pandemia de COVID-19, contra negocios que no respetaron las medidas de sana distancia o bien, permanecieron abiertos sin ser esenciales.
El titular de la dependencia, Francisco Javier Arenas Hernández, informó de forma breve los resultados ante integrantes de la Comisión de Gobierno del H. Ayuntamiento de León y detalló que las actas iniciadas fueron contra cuatro cantinas por seguir operando pese a no ser considerados negocios esenciales, además de cuatro restaurantes bar por incumplir con las medidas de distancia entre los clientes, así como el uso de cubrebocas por parte de los empleados.
Las sanciones, explicó, serán determinadas por la Dirección de Salud municipal, de acuerdo a las facultades otorgadas por el acuerdo delegatorio que el ayuntamiento aprobó el pasado 26 de abril, con el cual la dependencia puede aplicar multas y ordenar clausuras mientras dure la contingencia sanitaria.
Multas y suspensiones
Adicional al informe dentro de la comisión, la Secretaría del Ayuntamiento elaboró un parte informativo en el que reportó que se han ordenado suspensiones de actividades contra dos cantinas y dos restaurantes, además de multas económicas contra una cantina y cuatro restaurantes.
En total, el área de fiscalización ha emprendido 345 inspecciones a establecimientos durante la contingencia, ha suspendido 19 bailes sonideros y nueve fiestas privadas. Arenas Hernández informó que una parte de las inspecciones son ordenadas por la Dirección de Salud, mientras que el resto derivan de operativos de rutina y reportes ciudadanos.
La Dirección de Salud municipal, por su parte, ha realizado 367 visitas de inspección a negocios, de los cuales 128 eran considerados no esenciales y ha logrado el cierre de 58 sin necesidad de establecer una sanción.
La Secretaría de Seguridad Pública, a través de su área de Protección Civil, ha realizado solo un apercibimiento contra un restaurante por haber mantenido el servicio al cliente a más del 50 por ciento de su capacidad.