Texto e imagen: Uriel Cázares
Guanajuato, Gto.- Este jueves en sesión extraordinaria del Consejo General Universitario, la Universidad de Guanajuato, el Gobierno del Estado a través de la Secretaría de Gobierno y alcaldes de 13 municipios del estado donde tiene presencia la UG, firmaron un convenio con el fin de reforzar la seguridad en los entornos universitarios.
Lo anterior, tras la muerte de Ángel, un estudiante de la licenciatura en Agronomía que murió por un balazo por parte de un elemento de la Marina asignado a la Guardia Nacional, a quien un juez federal le dicto dos años de prisión.
En el evento, la secretaria de Gobierno, Libia García Muñoz-Ledo, ratificó el compromiso del Estado en la seguridad de las y los estudiantes.
Al respecto, el rector general de la Universidad de Guanajuato, Luis Felipe Guerrero Agripino, señaló que el tema de seguridad se debe ver desde un sentido de corresponsabilidad, centrado en la prevención.
Puntualizó que para transitar a mejores escenarios de seguridad no solo en Guanajuato, sino a nivel nacional, el Pacto Federal en materia de seguridad debe estar alejado de “egos” político-partidistas, y debe tener en primer orden el combate a la violencia y a la delincuencia en un sentido ordenado y colaborativo.
En representación de los 13 presidentes municipales donde hay sedes universitarias, Alejandro Navarro Saldaña, señaló que la seguridad es tarea de todos, bajo un trabajo transversal, coordinado e integral para proteger a la comunidad estudiantil.
Se pactó incrementar el número de rondines por parte de elementos de seguridad pública municipal en las sedes universitarias, mejorar el servicio de transporte a las sedes universitarias, el cumplimiento de las rutas y las condiciones de seguridad tanto en los vehículos como en los entornos; y coordinación entre Estado y municipio.
Las autoridades universitarias se comprometieron a informar oportunamente a las autoridades competentes los diagnósticos de riesgo en cada sede institucional; reforzar la seguridad en cada sede universitaria; generar acciones, proyectos y programas sobre prevención social de la violencia; vinculación comunitaria; cultura del autocuidado; y atención a grupos y sectores vulnerables.
También, a fortalecer los servicios institucionales de atención a integrantes de la comunidad universitaria, ante cualquier circunstancia de violencia o inseguridad en el entorno universitario; y acompañamiento cuando suceda en ámbitos externos, y así lo solicite la víctima.