Texto e imagen: Fabián Mendizábal
León, Gto. Integrantes del Colectivo de búsqueda A tu Encuentro montaron un altar en homenaje a sus desaparecidos al exterior del edificio de Presidencia Municipal de León donde, además, pasaron lista a los hombres y las mujeres ausentes, desde hace tiempo, en sus hogares.
Fue en punto de las seis de la tarde que las cartulinas y lonas con nombres y rostros de las y los desaparecidos comenzaron a ser visibles para los transeúntes de la zona peatonal. Justo en la estructura metálica de la marca León fueron colocadas las alertas impresas que recuerdan la fecha y el lugar donde fueron vistas por última vez al menos 30 personas.
Familias de municipios como León, Silao, Irapuato, Salamanca y Celaya, entre otros, integran este colectivo que desde el miércoles realizó pases de lista simbólicos en edificios de Subprocuradurías de Derechos Humanos de Irapuato y Celaya.

Después de que algunas de las mujeres presentes, mujeres que buscan, tomaron el micrófono para contar una parte de su historia, invitaron a personas en la misma situación a sumarse al colectivo, donde, aseguran haber formado una nueva familia.
Eduardo Domínguez Gómez, Alberto Guadalupe Vázquez, Edgar Joel Rodríguez Galván, Jesús Emanuel Cisneros, Marco Antonio Muñoz Olmos, Alberto Tafoya Hernández, Iván Arturo Silva, Alejandro Francisco Ruedas, Carlos Emanuel Cuéllar Carmona, Eduardo Ismael Cabrera Crespo, Manuel Ojeda Ochoa, Salvador González Rodríguez; fueron sólo algunos de los nombres que resonaron en la plaza principal.
“Tenemos que luchar por esta violencia que no había pasado por nuestras mentes que íbamos a estar viviendo, tenemos que luchar por esto que ya se ha salido de control, a mí me ha ayudado mucho ser partícipe de este colectivo. Si yo llego a encontrar a mi familiar no voy a dejar este colectivo, voy a seguir en pie para encontrar al de mis demás compañeras hasta que encontremos al último”, declaró una de las buscadoras presentes.
Después del pase de lista, los familiares rezaron un rosario en homenaje a sus desaparecidos, espacio en el que les recordaron, antes de cada misterio, por sus nombres y alguna anécdota, de aquéllos tiempos en que Guanajuato no era una zona de terror.