Texto e imagen: Jessica de la Cruz
León, Gto. Un árbol de Navidad es un símbolo de la esperanza, de la fraternidad y de la unión. Las once mujeres que pertenecen hoy al colectivo Madres Guerreras de León colocaron un árbol afuera de la Presidencia Municipal con la esperanza de que muy pronto regresen con vida y a casa sus seres queridos.
¿En dónde están? Es la pregunta más frecuente que se hacen las once madres de familias que esperan que, muy pronto, sus seres queridos regresen a casa para poder abrazarlos en esta Navidad.

Las Madres Guerreras de León ya no quieren más espacios y sillas vacías, ya no quieren saber que existe un silencio en casa y en sus corazones. Quieren de vuelta a sus hijos. Exigen justicia.
Por la tarde de este miércoles ocho de diciembre las mujeres encendieron veladoras, las colocaron sobre una manta con las fotografías de sus hijos desaparecidos. La mayoría son personas que oscilan entre los 12 y 40 años de edad, entre ellas cuatro mujeres y una niña.
En el árbol colocaron fotografías de los hombres y las mujeres que un día desaparecieron y no se sabe nada de su paradero. Nadie los ha vuelto a ver.

Martha Cruz, vocera del colectivo que se formó en agosto del presente año, comentó que su hijo desapareció el 30 de agosto del 2017. Ese día, Lucio Uriel López, quien tenía 21 años de edad, fue citado por unos amigos en un lugar muy concurrido, el cruce de los Bulevares Torres Landa y Francisco Villa, donde se verían a las ocho de la noche. Los amigos citaron a Lucio para que les ayudara con un problema que tenían con una motocicleta. Lució acudió a la cita y nunca más volvió a casa, su familia no sabe nada de él.