Alicia Arias
León, Guanajuato. Un millón de especies animales y vegetales podrían extinguirse en solo unas décadas si no se implementan acciones urgentes y efectivas para preservarlas.
Lo anterior, es la advertencia que se consigna en el Informe de la Plataforma Intergubernamental sobre la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (IPBES), el mayor informe sobre biodiversidad patrocinado por la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Existe un registro de ocho millones de especies animales y vegetales en el planeta, de los cuales un millón está gravemente amenazado por la acción humana y podría desaparecer en tan solo unas décadas.
El informe sostiene que estamos ante un “declive sin precedentes” en la historia de la humanidad. El impacto no es solo medioambiental, pues también pone riesgo la economía y buena parte de los objetivos de desarrollo sostenible fijados por la ONU.
Maltratar a la naturaleza significa frenar la lucha contra la pobreza y una mejor salud para el ser humano, por eso el tiempo apremia, alerta los expertos.
“Los ecosistemas, las especies, la población salvaje, las variedades locales y las razas de plantas y animales domésticos se están reduciendo, deteriorando o desapareciendo. La esencial e interconectada red de vida en la Tierra se retrae y cada vez está más desgastada”, advierte Josef Settele, uno de los autores del informe.
“Esa pérdida es la consecuencia directa de la actividad humana y constituye una amenaza directa para el bienestar humano en todas las regiones del mundo”.
Cinco factores de cambio en la naturaleza
El informe identifica y clasifica, por vez primera, los cinco impulsores directos de los cambios en la naturaleza con mayor impacto relativo global.
El primero son los cambios en el uso de la tierra y el mar: tres cuartas partes del medioambiente terrestre y alrededor del 66 por ciento del marino se han visto “significativamente alterados” por la acción humana.
El segundo es la explotación de organismos toda vez que el 33 por ciento de los recursos pesqueros marinos eran explotados a niveles insostenibles en 2015.
El tercero es el cambio climático. Las emisiones de gases de efecto invernadero se han duplicado desde 1980 y han provocado el aumento global de la temperatura en al menos 0.7 grados centígrados.
Otro de los impulsores de los cambios en la naturaleza es la contaminación generada por los plásticos, la cual se ha multiplicado por diez desde el año de 1980.
El quinto factor son las especies foráneas invasoras que han aumentado un 70 por ciento desde 1970 en por lo menos 21 países.
Dependemos de la biodiversidad
El Informe de la Plataforma Intergubernamental sobre la Biodiversidad y los Servicios Ecosistémicos (IPBES) se denomina Evaluación Global sobre Biodiversidad y Ecosistemas y fue elaborado durante los últimos tres años por 145 expertos de 50 países.
Además, incluye colaboraciones de 310 especialistas más. Consta de más de mil 500 y es uno de los más grandes e importantes a nivel mundial. Todavía no se publica el estudio completo.
“La vida en la Tierra se está deteriorando rápidamente en todo el mundo y virtualmente todos los indicadores del estado global de la naturaleza están decreciendo”, advirtió Settele el día en el que fue presentado el informe en la ciudad de París, Francia.
“Ya nadie podrá decir que no sabemos que estamos dilapidando nuestro patrimonio mundial común”, ha dicho la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay.
Más del 40 por ciento de las especies anfibias, casi un tercio de los arrecifes coralinos, tiburones y especies relacionadas, así como más de un tercio de los mamíferos marinos están amenazados.
En el caso de los insectos, los expertos hablan de 10 por ciento de las especies amenazadas.
Desde el siglo XVI, al menos 690 especies vertebradas han sido llevadas a la extinción y más del 9 por ciento de todos los mamíferos domesticados usados para alimentación y agricultura se extinguieron en 2016, y al menos mil más están amenazados.
“Nuestro saber local, indígena y científico está demostrando que tenemos soluciones, así que basta de excusas, tenemos que vivir de manera diferente en la Tierra”, es el llamado que ha hecho el administrador del Programa de Desarrollo de la ONU, Achim Steiner.