Texto e imagen: Uriel Cázares
Guanajuato, Gto.- Uno de los grandes beneficios de entrar en la actualidad a un Temazcal o baño de vapor, como se le conoce desde tiempos antiguos, es la muerte y el renacer de nuestras células.
Javier Manzano Macedo, creador de Esfera, un espacio de encuentro ubicado en la ciudad de Guanajuato, nos compartió que es en las universidades donde actualmente se están haciendo investigaciones al respecto.
Él realizó estudios sobre manejo de temazcal que fueron certificados por la Universidad Autónoma del Estado Morelos, y nos contó que existen universidades interesadas en investigar lo que sucede con nuestro cuerpo al entrar a un temazcal, estudios en los que se ha analizado “que las células entran en una condición de muerte y cómo es que hay una renovación y un renacimiento a nivel celular”.
En otra interpretación simbólica, entramos al temazcal a morir para luego salir renovado, vas a dejar ahí todo lo que no quieres cargar en tu vida, y sales con esta nueva intención de vida”, nos explicó Javier.

Culturalmente los baños de vapor son muy antiguos, hay registros que nos indican que provienen de Siberia, Rusia, desde hace miles de años; cuando llegan a América del Norte son apropiados por los grupos apaches, siux y lakota, y de ahí baja esta tradición a lo que hoy es México.
“Un temazcal es un lugar oscuro, húmedo, muy cálido y muy amoroso”, como un vientre materno, culturalmente eso es lo que representa, el vientre de la madre tierra, por eso se entra por una pequeña puerta y para hacerlo hay que entrar de rodillas y con las manos en la tierra, haciendo una reverencia y pidiendo permiso para entrar, “tiene toda una intencionalidad simbólica” que nos lleva a un renacer, nos compartió Javier.
En México, la información sobre los temazcales prehispánicos se encuentra en los Códices, que en nuestra historia no hay más de 30 y no más de 10 están en territorio nacional, otros están en posesión del Vaticano y en países europeos, otros fueron quemados a la llegada de los españoles.

Es en los centros arqueológicos donde se han descubierto temazcales, pero antes no eran en forma de bóveda como lo son ahora, eran cuadrados o rectangulares, pero después de la llegada de los españoles los empezaron a construir en forma de bóveda, como las cúpulas de las iglesias para hacerles creer que dentro adoraban a su dios.
Lo cierto es que los antiguos mexicanos siguieron creyendo en su cosmovisión, otro ejemplo es la forma de la copalera y el trabajo que se realiza con ella. Una versión es que la copalera la hicieron en forma de caliz, para otra vez engañar a los españoles, y al momento de sahumar, en lugar de hacer una cruz como la católica, hacían una cruz de rumbos (norte-sur, este-oeste), con la que se hace referencia al espacio-tiempo.
“Cada vez que sahumeamos a alguien o armonizamos a alguien hacemos esta cruz de rumbos para conectarnos con el universo, ahí se hace referencia al espacio y al tiempo, se hace un círculo hacia la derecha que significa por lo que fue; y otro círculo a la izquierda que representa por lo que será, espacio y tiempo es la cosmovisión de los antiguos mexicanos y siempre pidiendo por un tiempo de prosperidad de que nos vaya bien”, nos explicó Javier.

Algo muy importante frente a la condición cultural impuesta por la forma en que vivimos actualmente, es que al entrar a un temazcal nos permitimos frenar la cotidianidad, no pensar en nada más que en nosotros mismos y en nuestra intención.
“En Harvard hicieron un estudio en donde pusieron a la gente en un cuarto, sin teléfono y sin nada, les pidieron estar tranquilos, en no pensar en otra cosa más que en ellos mismos, la respuesta fue sorprendente, el 87 por ciento de los participantes no duraron en paz más de 7 minutos en promedio, el resultado sorprendió a los científicos por lo que repitieron 7 veces más el ejercicio y el resultado fue significativamente igual”.
Eso habla de la actual condición cultural con la que vivimos nuestra vida cotidiana, por eso la importancia de regalarnos un tiempo para nosotros mismos, de renovar nuestras intenciones, de permitirnos morir y renacer a nivel celular, desde el interior del vientre de nuestra madre tierra.
Si quieres asistir a un temazcal, clases de yoga, Tai chi o recibir un masaje, te invitamos a conocer Esfera. Un lugar de encuentro. Visita su FB en el siguiente enlace (clic aquí)