Texto e imagen: Uriel Cázares
Guanajuato, Gto.- Ex empleados del Instituto Estatal de la Cultura que fueron “despedidos”, platicaron con Caracol en Movimiento, denunciaron destrato, falta de “cultura” y falta de criterios por parte de la Institución.
Nuestras fuentes informativas que pidieron el anonimato, coincidieron en el destrato y la presión que recibieron al momento de tener que firmar “esta renuncia que ellos le llaman Convenio de Término de Relación Laboral, algo así”.
Uno de ellos, señaló que “nosotros pedimos una explicación al respecto, sobre cuáles habían sido los criterios para hacer la selección de las personas, en qué se habían basado, porque casualmente todos los que estábamos ahí en su mayoría no tenemos ni siquiera un acta administrativa por un mal trabajo, en lo personal no tengo faltas al trabajo o faltas injustificadas”.
“Adriana Camarena, la directora del Instituto Estatal de Cultura, tampoco tiene empatía con el personal, jamás, jamás se presentó a conocer al personal, jamás le interesó saber cuáles eran los procesos que se hacían y quién era el personal a cargo de esos procesos”, coincidieron en la plática las denunciantes.

Quienes platicaron con Caracol en Movimiento, calculan que son alrededor de 50 personas las despedidas en el Instituto Estatal de la Cultura, gente de Museos, de Zonas Arqueológicos y de la Biblioteca Estatal Wigberto Jiménez Moreno en donde se despidió a 15 personas; además de custodios de los museos, casi todos adultos mayores “que tenían un nivel 2, que son sueldos muy bajos y era gente adulta mayor que no creo que pueda encontrar un trabajo así tan rápido”, dijo una de ellas.
“Sin mayor explicación en una sala nos informan que debido al recorte de presupuesto por parte del gobierno federal se vio obligado el gobernador, a su vez, a realizar recortes, ya que la nómina es muy elevada y pretenden ellos ahorrar ese dinero (…) pero pues había otros niveles que se pudieron tomar en cuenta para despedir a las personas (…) y no nos dijeron cuáles habían sido los criterios”.
Hay nepotismo, aseguró una de nuestras fuentes de la Biblioteca Estatal Wigberto Jiménez Moreno, porque ahí trabaja la mamá de la coordinadora de la Biblioteca, Liliana Pérez Estrada; apalancada por Martha Hernández Núñez, titular de la dirección de Promoción Cultural, gente del partido señalaron.
“Es la forma, es la forma como abordaron la situación, somos cultura, somos personas, no hay empatía”, hubo quien, aunque no se le pidió la renuncia, renunció al día siguiente por no estar de acuerdo ya con el trato y las condiciones laborales”.
Cuando nos informaron, nos presionaron con el tiempo, nos llenaron de papeles legales, abogados, y gente de la Secretaría del Trabajo y uno sin estar seguro de que el finiquito era realmente lo justo, y con advertencias de trámites y más burocracia para después obtener tu finiquito, “casi casi que te estoy haciendo un favor si firmas ahorita”. La mayoría firmaron.
“El finiquito que a mí me dieron por todos estos años de trabajo es una burla, el señor gobernador decidió quitarle empleo a más de 800 personas en las diferentes instituciones y dependencias del gobierno, pero no con un plan, no con un proyecto, para no afectar finalmente a la ciudadanía”, señaló otras de las personas “despedidas”.
Entre la gente que firmo este Convenio de Término de Relación Laboral, había gente hasta con 15 años de antigüedad y personal con basta experiencia profesional en instituciones públicas como privadas.
Otra de nuestras fuentes, con más de 10 años de antigüedad, especialista en su materia, nos platicó que “nos despidieron hace unas semanas, sin avisarnos, sin decirnos absolutamente nada, seleccionaron a las personas que eran las que éramos las más críticas a la administración, pero sin motivos verdaderamente profesionales”.
Para quienes platicaron con Caracol en Movimiento, es lamentable la situación perder un trabajo de esta manera, con estas justificaciones y sin criterios realmente justos en un ambiente laboral que se supone es por competencias y no por favoritismo o al azar o simplemente porque las cuentas así le salen a quien decide quién se tiene que ir. No hay respeto, sostuvieron.
También aclararon que no interpondrán denuncia ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje ya que se les dio un finiquito del 100 por ciento, aquí el asunto que quieren dejar al descubierto, puntualizaron, son las formas y la falta de criterios en la selección de personal que despidieron, además del raquítico finiquito recibido.