Por: Alicia Arias
León, Gto. A pesar del aumento en el número de contagios de COVID-19, este domingo y lunes miles de leoneses salieron a pedir “calaverita” y halloween y a festejar el Día de Muertos sin importar qué tanto expusieron su salud.
A la gente no le importó que en las últimas dos semanas se haya incrementado el número de pacientes con COVID-19, que la tasa de letalidad haya subido a 8.2 por ciento después de haber disminuido hasta un siete por ciento y que la tasa de ocupación hospitalaria haya aumentado del 9 al 19.5 por ciento.
Debido a que el estado de Guanajuato aún se encuentra en la fase amarilla del Semáforo Estatal para la Reactivación, aun no se autoriza el regreso a las aulas, no se han abierto los panteones y en los espacios y comercios públicos los aforos son limitados.

Pero la noche del domingo, las calles, las plazas y espacios públicos como la Zona Peatonal y la Calzada de los Héroes escaparon a la vigilancia y restricciones de las autoridades, dando lugar a la concentración de cientos de personas, algunas sin cubrebocas, sin guardar la sana distancia y sin las mínimas medidas de seguridad.
Lo mismo ocurrió este lunes, para muchos, día de asueto y de salir a pasear o hacer comprar. El centro histórico de la ciudad lució muy transitado por personas de todas las edades y no se hicieron esperar largas filas que ya son tradicionales en lugares como la sucursal del banco Santander, ubicado en el Adolfo López Mateos; el laboratorio Salud Digna, de la Pedro Moreno; y las oficinas de la Comisión federal de Electricidad (CFE), donde nadie procura la sana distancia ni exige el uso de cubrebocas.

De continuar este comportamiento social, la Secretaría de Salud del Estado de Guanajuato ha estimado un repunte de la pandemia que pondría en riesgo nuevamente la actividad económica porque habría un retroceso a la fase naranja.