Desapariciones forzadas: es urgente atender los derechos económicos, sociales y culturales de las víctimas

Por Redacción

Imagen: Archivo/Alicia Arias

 Ginebra, Suiza. Los Estados deben reconocer aún más la conexión entre la desaparición forzada y los derechos económicos, sociales y culturales, a fin de prevenir mejor las desapariciones forzadas de manera más integral, dijeron hoy expertas y expertos en derechos humanos de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Con motivo del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, que se conmemora cada 3o de agosto, el Comité contra la Desaparición Forzada y el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias emitieron una declaración en la que destacan cómo deben participar los gobiernos en esta problemática.

“Por su naturaleza, la desaparición forzada es un crimen complejo que viola todo tipo de derechos, incluyendo los derechos económicos, sociales y culturales de la persona desaparecida, de sus parientes y de otras personas”, dice la declaración.

La falta de protección efectiva de los derechos económicos, sociales y culturales es también un factor que contribuye a las desapariciones forzadas. Las personas que viven en la pobreza son más vulnerables y están expuestas a un mayor riesgo de desapariciones forzadas. En algunos casos, al enfrentarse al sistema de justicia penal, se ven privadas de asesoramiento y asistencia jurídica para impugnar las condiciones de su arresto, juicio, condena y detención, y así desaparecen dentro del sistema.

La mayoría de las víctimas de las desapariciones forzadas son también personas marginadas. Cuando viven en zonas con escasa o nula presencia de las instituciones del Estado sus familiares y allegados tienen poco acceso a la justicia y a medios eficaces para buscarlas.

“Niñas y niños que no tienen acceso a la educación, que viven en la pobreza o en situación de calle, o que han sufrido desplazamiento, corren un mayor riesgo de ser secuestrados y convertidos en niños soldados o ser víctimas de la trata con fines de explotación. Las personas migrantes y las personas con discapacidad también son especialmente vulnerables a las desapariciones forzadas, debido a la falta de recursos económicos, de planes de protección, así como de participación política, social y cultural”, dijeron los expertos.

Una herramienta de intimidación

Además, expresaron que han observado, a través de su trabajo, que la desaparición forzada se utiliza como herramienta de intimidación, represalia y castigo ilegal en contra de los defensores de derechos humanos, incluidas las personas que promueven los derechos económicos, sociales y culturales.

“Instamos a los Estados a atender el hecho de que las desapariciones forzadas ponen a familiares y allegados en una posición muy difícil, especialmente cuando el sostén de la familia está desaparecido. Al alterarse la estructura familiar, cónyuges e hijos se ven afectados económica, social y psicológicamente. Teniendo en cuenta que los hombres suelen ser las principales víctimas de las desapariciones forzadas, las mujeres se ven especialmente afectadas. A menudo son rechazadas en la comunidad porque sus parejas son supuestamente sospechosos de crímenes, o porque la gente teme relacionarse con alguien que ha sido objeto de una desaparición forzada. Las madres también pueden ser estigmatizadas socialmente y culpadas de “no cuidar adecuadamente” a sus hijos desaparecidos.

En algunos países, la legislación puede imposibilitar el cobro de una pensión o la recepción de otros medios de ayuda en ausencia de un certificado de defunción, lo que revictimiza a las víctimas y agrava aún más su vulnerabilidad. Tanto las dificultades económicas como la devastación de la pérdida de un integrante de la familia pueden causar a los allegados de las personas desaparecidas un gran trauma emocional que puede conducir no sólo a la violación del derecho a la vida familiar, sino también a impactos físicos y psicológicos negativos.

Es esencial, la ONU pide que todos los Estados presten atención específica al impacto multidimensional de las desapariciones forzadas en los derechos económicos, sociales y culturales de las víctimas a lo largo del proceso de búsqueda y de la investigación. “Además, los Estados deben analizar más el perfil y las actividades de las personas que son víctimas de desapariciones forzadas para responder mejor a la dimensión colectiva del daño que sufren las víctimas y sus comunidades”.

En los casos de personas desaparecidas que son integrantes de pueblos indígenas u otros grupos étnicos o culturales, es necesario considerar y respetar los patrones culturales específicos al tratar la desaparición o la muerte de un o una integrante de la comunidad. Cuando se encuentran e identifican el cuerpo o los restos de una persona desaparecida, deben entregarse a la familia o a sus allegados de acuerdo con las normas y costumbres culturales de las víctimas y sus comunidades.

“Reafirmamos enérgicamente nuestro apoyo y solidaridad a todas las víctimas de la desaparición forzada y pedimos a todos los Estados que adopten todas las medidas necesarias para evitar el sufrimiento adicional causado por las consecuencias sociales, económicas y culturales de la desaparición forzada”.

Te podría interesar

Guanajuato crece por encima de la media nacional durante el primer trimestre de 2026: INEGI

Dialogan sobre proceso de consulta en Guanajuato sobre Ley General de Derechos de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas

De Yuriria a Portugal: estudiante de la UG presenta innovación robótica en simposio internacional

Más de 250 niños fueron registrados en el estado con nombres de futbolistas mundialistas. Leonel, el más popular