Texto e imagen: Sandra Ramírez
Guanajuato, Gto.- A través de variaciones de un mismo principio de movimiento, la Danza de las cabezas, compone una máquina con cuerpos humanos. Las cabezas y sus cabelleras se sacuden, giran y se balancean de manera frenética al ritmo de sonidos industriales.
Más de alguien en el público del Teatro Principal, dejándose contagiar, se movió en su butaca al pulso de la obra. A veces los bailarines hacían pausas para cambiar de composición en el espacio y la música cambiaba a sonidos de conversaciones, gritos, alaridos, etcétera.
El sonorense Benito González llega al FIC con un espectáculo breve pero contundente, a la vanguardia de la danza mexicana. La propuesta fue elegida por la revista La Tempestad como la obra escénica más destacada en el año 2018 y en esta ocasión se presentó con seis ejecutantes jóvenes.