Texto e imagen: Fabián Mendizábal
León, Gto. El fenómeno de la desaparición de personas ha incrementado paulatinamente en la última década en la entidad: del primero de enero de 2012 al 25 de febrero de 2021, en el estado de Guanajuato 2 mil 615 personas se encuentran desaparecidas o no localizadas.
Datos de la Fiscalía Especializada de Delitos de Desaparición Forzada y Desaparición Cometida por Particulares revelaron, a través de la respuesta a una solicitud de información, que el fenómeno ha tenido mayores repercusiones en municipios como León, Celaya, Irapuato, Salamanca, Silao, Guanajuato y San Miguel de Allende.
En el caso de León, durante el primer bimestre de 2021, 90 personas han sido reportadas como desaparecidas. En el lapso de una década, el municipio ha tenido su mayor pico de desapariciones en 2019, con un total de 626 carpetas de investigación por este delito en aquel año.
Respecto a los hallazgos ocurridos en lo últimos siete meses en diferentes municipios, como la Presa del Conejo, con 15 cuerpos; el Barrio de San Juan, en Salvatierra, con 79 cuerpos; Cañada de Caracheo, con 45 cuerpos y El Sauz, de Celaya, con hasta el día de hoy 22 cuerpos, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG) informó que 28 cuerpos han sido identificados y entregados a sus familiares. Esto representa sólo el 17 por ciento del total de los hallazgos.
Respecto a ello, la FGEG precisó que “diversos restos se encuentran en distintas etapas de identificación” en las áreas especializadas, como la Unidad de Identificación de Personas Fallecidas.
Sin embargo, hasta el corte del cinco de marzo, al menos 167 cuerpos localizados en distintos hallazgos se encuentran almacenados y bajo custodia del Servicio Médico Forense (Semefo) en calidad de no identificados. En dichos espacios, a nivel estatal los Semefo cuentan con una capacidad total de 227 gavetas, esto representa el 74 por ciento de su capacidad.
Crisis forense
Ante este informe, la Plataforma por la Paz y la Justicia en Guanajuato ha señalado que la fiscalía estatal ha mostrado un severo rezago en la identificación de cuerpos y restos óseos, luego de los hallazgos masivos ocurridos en el último trienio de 2020 y el primer trimestre de 2021.
“La crisis forense en Guanajuato tiene dos expresiones: por un lado, la dificultad para la identificación masiva de los recientes hallazgos de restos óseos (tesoros, dicen las familias) que suman, al menos, un par de centenares de cuerpos, y por otro lado, los casos individuales que demuestran retraso, dilación y malas prácticas de la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG)”, concluyó la plataforma.