Texto e imagen: Uriel Cázares
Guanajuato, Gto.- Margarita Beatriz Luna Ramos, ministra en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, impartió una conferencia magistral en la que habló de la importancia de la incorporación de la perspectiva de género en todos los órganos de impartición de justicia.
Lo más importante, dijo, “es comprender que la perspectiva de género impacta tanto a hombres como mujeres y beneficia en su conjunto a la sociedad”, dijo en conferencia organizada por el Tribunal de Justicia Administrativa (TJA).
Y es que compartió un caso en que un papá trabajador quiso inscribir a su hijo en una guardería para mamás trabajadoras y se le negó el servicio, por lo que impugnó y ganó; luego ya pudo iniciar el proceso de inscripción. El juez declaró anticonstitucional un artículo tras contemplar la perspectiva de género y además ver por el interés superior del menor.
Margarita Beatriz Luna Ramos, puntualizó que en busca de la igualdad y la equidad debemos romper con los roles sociales que nos condicionan como hombres y mujeres, “los estereotipos de género producen situaciones de desventaja al juzgar, y afecta a hombres y mujeres”, como creer que el cuidado infantil solo corresponde a ellas, afirmó.
En este sentido, la ministra en retiro, puntualizó los seis pasos para juzgar con perspectiva de género:
1.-Identificar primero si existen situación de poder que provoquen un desequilibrio por cuestiones de género en la controversia.
2.- Cuestionar los hechos y las pruebas, que se desechen todos estos prejuicios y estereotipos a fin de visualizar las situaciones de desventaja provocadas por sexo o género.
3.- Ordenar las pruebas necesarias para visualizar estas situaciones.
4.- Detectar si esta situación de desventaja de alguna manera cuestiona la neutralidad del derecho aplicable.
5.- Evaluar el impacto diferenciado de esta resolución propuesta para buscar una solución que sea justa y que sea igualitaria.
6.- Evitar un lenguaje basado en estereotipo. Se propone un lenguaje incluyente.
Juzgar con perspectiva de género “es un método interpretativo en el que se eliminan todas estas barreras y se pone el piso parejo para todos los órganos de impartición de justicia”, señaló.
La ministra en retiro, refirió que tuvieron que pasar diecinueve siglos para la incorporación de la mujer en actividades que anteriormente eran exclusivas de los varones, “largo ha sido el camino de aceptación”, falta mucho por hacer, aunque se puede afirmar que el marco legal en México “es de vanguardia porque acepta la igualdad”, sin embargo, la idiosincrasia mexicana no ha permitido el aterrizaje de estas disposiciones, aunque es de reconocer que los avances han sido significativos”, sostuvo.
Y a modo de ejemplo, puso desde hechos internacionales como la creación de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, instalada por la ONU; la Convención para a eliminación de todas las formas de violencia contra la Mujer, la Convención Belem en América Latina y en la segunda mitad del siglo XX el acceso de las mujeres a las aulas universitarias e inserción al mundo laboral.
En México, fue en 1974 cuando se modifica el artículo 4 constitucional y se establece que el varón y la mujer son iguales ante la Ley, para más tarde dar paso a la creación de la Ley General de Igualdad entre hombres y mujeres, la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y la Ley General de Víctimas, por citar algunas ejemplos.
Ya a principios de este milenio, legisladoras de todos los partidos políticos, lograron que el Congreso de la Unión aprobara la creación de los Comités de Género en todas las dependencias de los tres poderes del Estado mexicano con un presupuesto etiquetado para desarrollar políticas públicas a favor de la igualdad de género, finalizó la ministra en retiro, Margarita Beatriz Luna Ramos.