Por Redacción
Imagen: Cortesía
León, Gto. El Instituto Municipal de las Mujeres de León (Immujeres) también apoya a mujeres indígenas migrantes a su paso por el municipio de León.
Cada año llegan a León mujeres indígenas que buscan trabajo en los campos de cultivo durante la pizca de jitomate, chile y otras hortalizas.
En una nota de prensa, la encargada del programa de Redes de Mujeres sin Violencia del Immujees, Cinthia Aida Valenzuela Balderas mencionó que a través de dicho programa hacen visitas a los campos de cultivo para identificar a las mujeres, principalmente procedentes del estado de Guerrero, lo que permite tener un acercamiento y vínculo, sobre todo con quienes se encuentran en estado de gestación, puerperio y en situación de violencia.
La tarea comienza en el mes de abril y continúa hasta las primeras semanas de agosto y se lleva a cabo junto con personal de la Dirección de Desarrollo Rural, dependencia que lidera el programa Atención a Jornaleras y Jornaleros Migrantes en el Municipio.
Previo a las visitas, personal de desarrollo rural realizó un censo en las comunidades para tener un registro de las personas y familias que llegan a los campos, incluyendo a las que están embarazadas.
Cuatro promotoras de las redes han realizado hasta este día 36 acompañamientos a 29 mujeres migrantes, de las cuales ocho estaban embrazadas y 21 en puerperio o con niñas y niños menores de un año que necesitaron cuidaos de salud.
Los acompañamientos incluyeron traslados para atención médica en los Centros de Salud Comunitarios, además del Hospital General de León y el Materno Infantil.
En este periodo, las visitas se realizaron a mujeres de los campos de cultivo de las comunidades San José de los Sapos, La Sandía, Barretos, Benito Juárez y los Ramírez.
La edad de las mujeres oscila entre los 15 y 37 años. Se tiene un registro, hasta el momento, de cuatro nacimientos durante la estancia en el municipio.
Aunque la mayoría de las mujeres ya ha migrado a su lugar de origen, aún hay familias que permanecen en el municipio y a las que se les continúa apoyando. Durante este año la atención se ha centrado en el acompañamiento a revisiones médicas al centro de salud o al hospital; sin detectarse por el momento situaciones de violencia de género.
En el año 2019 fueron tres mujeres las que requirieron acompañamiento legal y psicológico tras ser víctimas de violencia.
Con este trabajo transversal se busca prevenir la violencia y la discriminación en las familias jornaleras, de la migración llamada ‘golondrina’, quienes venden su fuerza de trabajo a otros campesinos fuera de su región con el objetivo de completar los ingresos necesarios para su subsistencia.