Por Alicia Arias
Guanajuato. Gto. Autoridades federales y estatales detuvieron a Rafael “N” y César Enrique “N” como responsables del asesinato del activista e integrante de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP), Francisco Javier Barajas Piña.
Así lo informó este jueves en un comunicado de prensa la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG) quien, además, sostiene que de acuerdo al comportamiento delictivo registrado en la carpeta de investigación, Rafael y César Enrique “cuentan con historial de otros delitos de homicidio y desaparición de personas, que ya son motivo de investigación por el Ministerio Público”.
En el momento de su detención, los presuntos criminales, traían consigo un arma de fuego, cartuchos útiles, droga y dinero en efectivo. “Los detenidos están vinculados a diversos eventos criminales, cuentan con múltiples órdenes de aprehensión”, aseguró la fiscalía en su comunicado.
En la detención participaron elementos de la Agencia de Investigación Criminal, del Ejército Mexicano, de la Guardia Nacional y de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado,}
Francisco Javier Barajas Piña fue asesinado de 15 balazos la noche del 29 de mayo en las calles de Guillermo Prieto y Altamirano, en la zona centro de la ciudad de Salvatierra.
Javier Barajas tenía 27 de años de edad y era integrante de un colectivo de personas desaparecidas, al que se sumó luego de que su hermana, Guadalupe Barajas, “la maestra Lupita”, como la llamaban, estuvo desaparecida desde el 29 febrero de 2020, hasta que sus restos fueron encontrados en una fosa en el municipio de Salvatierra, Guanajuato.
Tras haber localizado el cuerpo de su hermana, Javier continuó como activista en la búsqueda de personas y más tarde llegó a formarte de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP).
Organismos internacionales como la Organización de Naciones Unidas (ONU) y Front Line Defenders han presionado a las autoridades de Guanajuato para que esclarezcan el crimen, y garanticen el trabajo de búsqueda que realizan los diversos colectivos en un estado donde se encuentra uno de los municipios con más fosas clandestinas a nivel nacional: Salvatierra.
“El asesinato del Sr. Barajas Piña es particularmente grave en la medida que podría estar vinculado con sus actividades de búsqueda en la entidad. De esta forma, además de ser un suceso trágico para su familia, buscaría tener un efecto intimidatorio sobre las autoridades y los colectivos de personas desaparecidas que realizan actividades de búsqueda en Guanajuato”, declaró Guillermo Fernández-Maldonado, Representante de la ONU-DH en México.
“En este contexto, es de vital importancia que el poder ejecutivo adopte todas las medidas necesarias para garantizar que las labores de búsqueda de la comisión no se vean afectadas por este indignante hecho,” añadió Fernández-Maldonado.
“Front Line Defenders llama a las autoridades federales y estatales a esclarecer las circunstancias de los crímenes y amenazas, llevando a los responsables ante la ley de forma expedita y asegurándose que las personas defensoras de derechos humanos y colectivos de búsqueda puedan trabajar en un ambiente seguro para la defensa de los derechos humanos. Por lo tanto, insta a las autoridades en México a que tomen las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los familiares, colectivos y organizaciones de búsqueda que laboran en Guanajuato”.