Texto e Imagen: Rodrigo Cuevas
Guanajuato, Gto.- Antonio Sustaita Aranda es profesor investigador de la Universidad de Guanajuato y en estas fechas, si bien descansa de las aulas, se esmera en la pista de patinaje sobre hielo capitalina para enseñar sus conocimientos prácticos para patinar.
“Mi propia esposa me dice vete a darles clases a los niños. Este es mi tercer año que patino aquí y siento que he apoyado a bastantes chicos, chicas y jóvenes. Para los adultos es bastante difícil porque les da mucho miedo, pero los niños aprenden muy rápido”, comentó el doctor en Artes por la Universidad Complutense de Madrid.

Oriundo de la Ciudad de México, Sustaita Aranda aprendió a patinar merced a su padre que lo enseñó sobre ruedas a los ocho años. Durante su juventud en CDMX fue asiduo de las patineramas, recintos donde se patina con quads, y más tarde también con la moda de las pistas de hielo en todo el mundo.
“Me ha parecido siempre una disciplina muy bonita porque requiere de mucha disciplina y técnica. El que patina bien es porque ha practicado mucho y ha adquirido técnica”, destacó el profesor con amplia experiencia y practica en diversos tipos de patines y superficies.
Con sus propios patines de cuchillas, el académico de 59 años llega a la explanada de la Alhóndiga para enseñar, de dos a tres horas, técnicas básicas que permitan perder el miedo y deslizarse con confianza en el recinto de agua que, desde 2018, a excepción de los pandémicos 2020 y 2021, se instala en este icónico lugar de la ciudad patrimonio.
“Cuando llegué a Guanajuato traía mis patines y vi que pusieron la pista de hielo. Me di cuenta de que no patinaban los niños. Y era lógico porque no había cultura de patinaje”, dijo, junto con destacar la creciente popularidad de esta especialidad a raíz del apoyo que encontró en nuestro estado el joven deportista Donovan Carrillo, originario de Zapopan pero que reside en León, y que llevó a México a Juegos Olímpicos después de 30 años de ausencia.

“A mucha gente le gusta porque año con año se ha incrementado el número de patinadores. Hay chicos muy entusiasmados y yo vengo muy contento a ayudarlos. Yo le he dado clases aquí a gente de comunidades. A un chico muy bueno de La Sauceda, por ejemplo”, comentó el académico.
Sobre la continuidad de esta iniciativa, que en el presupuesto municipal 2024 quedó contemplada, dijo que “ojalá sea una costumbre que se quede. Uno diría que solo beneficia a la gente de aquí y no, también construye una red social, aquí la gente se conoce y viene a patinar de otras latitudes, de otras comunidades, de otros estados, de otros países”.
Agregó: “Hay que darles alternativas de desarrollo a los niños y a los jóvenes en Guanajuato, que faltan tanto. Se habla mucho de la delincuencia y me parece que hay áreas desprotegidas. Hay ligas de diversos deportes, pero me he dado cuenta de que no hay un apoyo total para el patinaje artístico”, concluyó.