Texto e imagen: Alicia Arias
León, Gto. Como una ayuda para hacer frente a la pandemia de COVID-19 SAPAL implementó un programa de agua potable gratuita que es distribuida en los asentamientos urbanos irregulares que carecen del servicio. A un año y seis meses de su implementación la gente habla de los beneficios y espera que sea permanente.
Todos los días, desde el 13 de abril de 2020, un total de 60 pipas de agua son despachadas diariamente en los 114 asentamientos irregulares que hay en la ciudad para surtir del vital líquido a más de 20 mil personas de 5 mil 200 familias.
Con la llegada de la pandemia y la necesidad del lavado frecuente de manos, el Gobierno Municipal de León implementó, a través del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL), el programa mediante el cual se abastece de agua una vez a la semana a cada familia necesitada.
Las jornadas comienzan a las ocho de la mañana y terminan entre seis y siete de la tarde, haciendo recorridos a las 114 colonias que carecen del servicio y que se ubican en la periferia de la ciudad, para lo cual se ocupan cinco pipas de SAPAL y 13 del municipio; además de otras 42 que son rentadas al sector privado para poder cumplir con el programa, ya que las autoridades municipales no cuentan con todas las pipas necesarias dado que fue un programa que se instauró de manera emergente.
Una de las colonias beneficiadas es La Lomita, donde habitan cerca de 100 familias que enfrentan serias dificultades para contar con el líquido vital, debido a que la tipografía del lugar es muy accidentada al ubicarse a las faldas del cerro, al norte de la ciudad.
Del 13 de abril de 2020 al 03 de octubre de 2021 SAPAL ha destinado 4 millones de pesos en 25 mil viajes de pipas a los 114 asentamientos, donde sus habitantes han recibido 274.5 millones de litros de agua de forma gratuita.
Cada familia recibe de manera semanal de cuatro a cinco barriles azules de agua, una cantidad que permite dar la cobertura gratuita a la 5 mil 200 familias. Cada barril tenía un costo de 50 pesos en el año 2020 si era comprado al Fideicomiso de Administración de Pipas Municipales (Fidapim) y de 100 pesos si se compraba a un particular, cantidad que podría ser el triple en tiempos de lluvias, cuando el acceso de las pipas se dificulta por el mal estado de los accesos a la ciertas colonias.
Además de la extracción del agua, SAPAL debe asumir el pago de la nómina del personal que surte a las colonias y el pago a los contratistas, un costo que no se tenía contemplado hasta antes de la emergencia sanitaria.
El programa que surgió con carácter de urgencia se ha extendido hasta el día de hoy y no se ha establecido una fecha para su término, debido a las bondades que representa para las miles de familias beneficiadas.
Gerardo Saavedra, gerente de Agua Potable y Alcantarillado de SAPAL, explicó que en este programa también participan la Dirección General de Desarrollo Social y Humano y el Instituto Municipal de Vivienda (IMUVI), pero es SAPAL quien lo ejecuta.
De acuerdo con el registro del IMUVI, SAPAL da coberturas a la totalidad de los asentamientos irregulares, que son 114 y no se deja fuera a ninguno.
Las familias beneficiadas se ahorran, por lo menos, 200 pesos semanales, 800 al mes; y señalan que ahora cuentan el líquido de manera regular porque antes pasaban hasta 22 días sin que fueran las pipas. “Es una ayuda porque nos ahorramos la pipa. Es más seguro porque viene cada ocho días”, comentó Francisco Cuéllar Fuentes, habitante de La Lomita desde hace más de 14 años.


