Por Alicia Arias
León, Gto. Miles de adultos mayores que se desempeñaban como empacadores en las cajas registradoras de los supermercados de las cadenas de Soriana y Mega en la ciudad de León tienen más de cuatro meses sin recibir las propinas de la gente y se han quedado prácticamente sin ningún ingreso.
Desde el pasado 20 de marzo cuando se implementó la Jornada Nacional Quédate en Casa los 13 mil 500 empacadores voluntarios de Soriana y Mega dejaron de prestar sus servicios en los supermercados por ser un sector de la población con alto riesgo de contagio de COVID-19. Desde entonces, dejaron de tener ingresos para su sustento.
Ante la imposibilidad de empacar los productos que le gente compra en las tiendas de autoservicio, los empacadores colocaron cajitas y botes en las cajas registradoras en las que solían trabajar para que las personas les dejaran alguna propina.
Desde esa fecha, el 20 de marzo, los directivos de los supermercados también dejaron de apoyarlos con el dinero que aportaban, pues por cada peso que recibían de propina la empresa les dada otro tanto.
Ahora, las y los empacadores solo reciben la propina que la gente les deja, aunque la cantidad se ha reducido considerablemente porque “casi nadie les echa alguna moneda”, comentó una de las cajeras de Mega.
Al pasar de los meses y ante la poca respuesta de la gente, los y las adultas mayores cambiaron las cajitas y botes individuales por unos colectivos en lo que publican las fotografías de cuatro de ellos y el dinero que logran recaudar es repartido entre todos y todas.
Ellos son parte de un sector de la población que espera volver a sus actividades. El 20 de agosto se cumplirán cinco meses de su confinamiento y esperan ayuda para resistir.