Alicia Arias
León, Guanajuato. El Gobierno del Estado de Guanajuato presenta un déficit de 3 mil millones de pesos como consecuencia de los recortes presupuestales que ha hecho la federación y no descarta adquirir deuda pública el próximo año.
Entrevistado al respecto, Héctor Salgado Banda, Secretario de Finanzas, Inversión y Administración (SFyA) del gobierno estatal, dijo que aun cuando la federación anunció una inversión de más de 508 millones de pesos para el sector educativo, ha habido fuertes recortes presupuestales en otras áreas.
“Lo que se tiene a la fecha es un déficit, sin contar ramo 28 y ramo 33, del orden de 3 mil millones de pesos”, derivado de los recortes presupuestales y eso afecta a los programas de seguridad, salud, educación, campo y agua.
Explicó ese el déficit presupuestario hasta el momento, sin embargo, aclaró que el tema de las participaciones y aportaciones federales es volátil porque depende mucho del crecimiento económico, las exportaciones, el tipo de cambio, etc.
“La economía mexicana, en lugar de crecer, está teniendo. Hay algunos descensos y las estimaciones van a la baja, lo que impacta en las participaciones que se dan a los Estados. Entonces, seguramente, habrá un menor recurso para todos los estados del país”, señaló el funcionario estatal.
Dijo que lo que están haciendo todos los secretarios del gobierno del estado es ser muy austeros y que cada programa tenga un respaldo técnico importante.
Cuestionado acerca de la posibilidad de adquirir deuda pública, Héctor Salgado dijo: “Lo estamos pensando. Ahorita creemos que podemos tomar decisiones y manejar un presupuesto sin necesidad de tomar deuda”.
En este primer semestre, añadió, se tiene buen margen de maniobra con los recursos que se tienen, “si fuera (necesario) sería el próximo año para que no baje la calificación del Estado”.
Dijo que Guanajuato es el segundo estado mejor calificado en los temas de alerta por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), junto con Querétaro, y que tiene las mejores calificaciones por parte de firmas calificadoras.
“Tenemos espacio para pedir deuda sin que nos bajen la calificación. Este monto podría variar entre los cinco mil y seis mil millones de pesos”, ese es el resultado, por ahí está en el análisis pero no se ha decidido adquirir deuda.
Por ley, la deuda pública que se debe destinar a obras de infraestructura, principalmente, pues está prohibido invertirla en gasto corriente y pago de nómina.