Por Uriel Cázares
La danza es para la Mtra. Evangelina Hernández Barrón, una expresión que nos permite reconocernos a través del cuerpo, materializa nuestras emociones, nuestra sensibilidad, nos permite entender el mundo, socializar; de ahí que el movimiento corporal construya su propio lenguaje, “todos los cuerpos hablan, tienen su propio discurso, todos los cuerpos comunican”, afirmó.
Creadora del Festival Internacional de Danza de Calle, Evangelina Hernández, anunció que este segundo festival se realizará del 9 al 13 de diciembre en la ciudad de Guanajuato. Para artistas y grupos, la convocatoria estará abierta del 3 de abril al 31 de julio.
Evangelina empezó su carrera artística a los 9 años con danza clásica y luego incursionó en la danza contemporánea. Ahora, nos presenta por segundo año consecutivo este Festival en Guanajuato, con el apoyo que ganó del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA), en particular del Programa a Fomentos para Proyectos y Coinversiones Culturales.
Como académica y doctora en Artes, a Evangelina Hernández Barrón le interesa todo lo que la danza contemporánea le puede ofrecer como investigación del cuerpo, como una nueva forma de reconocerse, de moverse y de disfrutar nuestro propio cuerpo.
Lo social adquiere para la artista, una gran importancia, lograr que la danza como expresión artística sea percibida y observada por espectadores de todo tipo, que el cuerpo en movimiento sea un detonante para la inclusión social.

“Lo que buscamos es acercarnos a un espectador poco habitual para que se dé cuenta de las posibilidades que tiene el espacio social, la calle, las plazas, las plazuelas y entonces poder habitarlo, darle vida, dotarlo de nuevos significados, la calle está lista para ser intervenida, lo que buscamos es que a través de la calle este lenguaje pueda ser percibido, irrumpir esta cotidianidad y convertirla en una extra cotidianidad del espacio”.
Y es que para Evangelina, “desde nuestro ser primitivo, el primer encuentro que tenemos con nosotros mismos es el cuerpo”, desde tiempos antiguos se danzafrente al fuego, a los cuatro elementos, al fuego, al viento, al agua y la tierra; y es desde ahí, desde el ritual y lo sagrado que podemos entender la naturaleza; y desde el cuerpo en movimiento podemos entender el mundo, es nuestra huella dactilar”, concluyó.
