Por María Espino Imagen: especial
Celaya, Gto.- Policías municipales de Celaya golpearon brutalmente y amenazaron al reportero Ángel Galindo Sosa, quien labora para el periódico El Sol, por lo que el comunicador dijo tener miedo por su integridad tras esta agresión.
“Temo por mi integridad porque los elementos cuando yo estaba dentro de la comandancia me dijeron que si yo decía algo así me iba a ir, entonces yo quiero culpar o señalar a elementos de la policía municipal sobre lo que me suceda a mí y a mi familia”, expresó Ángel Galindo.
Por este hecho, que se registró la tarde del viernes 28 de abril luego de que Ángel acudió a una cobertura de un evento policiaco, la Procuraduría de los Derechos Humanos Del Estado de Guanajuato (Prodheg) abrió una carpeta de investigación con el número de expediente 834/
Fue el sábado 29 de abril cuando Ángel Galindo hizo público ante medios de comunicación la agresión de que fue víctima y ese mismo día personal de Derechos Humanos buscó al reportero, luego de obtener la asesoría pertinente, el comunicador ratificó este lunes ante la Prodheg la respectiva denuncia en contra de sus atacantes.
Durante la declaración que Galindo realizó ante medios de comunicación señaló que ante el temor que siente por su integridad la Fiscalía General del Estado de Guanajuato (FGEG) le ofreció irse a un albergue, pero reconoce que no aceptó ese ofrecimiento pues no tiene plena confianza.
“Honestamente yo temo, incluso puede haber colusión entre elementos y no acepté esa oferta que me hicieron. Pedí que me brindaran seguridad en mi casa o rondines pero me dijeron que iba a ser la policía municipal, entonces les dije que no, que era incongruente. Me dijeron que iban a checar si podían hacerlo las Fuerzas de Seguridad Pública (FSPE) o la Guardia Nacional (GN) pero desconozco si se autorizó”, explicó con evidente preocupación Galindo.
Cabe señalar que Ángel Galindo presentó esguince en la muñeca en mano derecha, fisuras en costillas del lado derecho, así como varios moretones en distintas partes del cuerpo y rostro, sobre todo en dorso y espalda, zonas en las que señaló que los policías le propinaron varias patadas cuando lo sometieron y subieron a una patrulla, “ahí me mantuvieron dos horas”, luego lo trasladaron a la comandancia Norte en donde, dijo, nuevamente a su ingreso en el patio lo volvieron a golpear.
“Me comenzaron a dar patadas en todo el cuerpo, en la cabeza, en la nuca, en el estómago, costillas, piernas y me torturaron, me pusieron una toalla en la cara y me aventaron agua. No podía respirar. Esa tortura fue como de cinco minutos. En ese momento yo como que perdí la noción, ya no sabía que me estaban haciendo ni donde estaba (…) arroje chorros de sangre por la boca”.
Galindo sostuvo que nunca le realizaron una prueba de alcoholemia, no le explicaron la causa de la detención con lujo de violencia y tras la golpiza lo dejaron libre sin que hubiera pagado una multa, “para mí fue una privación de libertad”.
Por ello, exigió que se haga justicia para que su situación no quede impune y no sea un caso más de abuso de autoridad por parte de elementos policiales en contra de los ciudadanos, pues resaltó que situaciones similares suceden a diario en Celaya pero la gente por temor no se atreve a denunciar.
“Yo como reportero que soy tuve la posibilidad de convocar a los medios más fácilmente, pero casos como estos hay todos los días y muchas veces uno piensa que la gente anda haciendo algo (…) lo acabo de comprobar físicamente que no es así. La policía municipal de Celaya ejerce violencia contra la ciudadanía, yo lo viví en carne propia. Actúan con brutalidad, con violencia, son salvajes”, finalizó.