Texto e imagen: María Rodríguez
Guanajuato, Gto.- Con mucha suerte corrieron los comerciantes de temporada decembrina en el Jardín El Cantador al salir ilesos luego de que uno de los antiguos árboles, de unos 10 metros de alto, colapsó y cayó sobre algunos negocios.
El ejemplar cayó a causa de lo viejo que estaba y lo secó que ya tenía las raíces, factores que sumado a las condiciones climáticas fueron determinantes para que el árbol acabara por caer justo encima de uno de los negocios ubicados frente a la puerta de acceso que colinda con la unidad de emergencias médicas del IMSS.
De acuerdo a versiones de los comerciantes, que presenciaron el percance, la caída del árbol sucedió aproximadamente al medio día de este viernes cuando el tronco se desplomó en su totalidad arrancado desde las raíces; una parte cayó hasta la calle obstruyendo parcialmente el paso peatonal, significando un riesgo para los vehículos que por ahí circulaban.
Además, indicaron que fue un gran susto al escuchar el gran estruendo que generó el rompimiento del grueso tronco y la caída sobre dos negocios, por lo que pensaron que había algún vendedor o cliente lesionado, “pero por suerte sólo fue el daño material, comentó un vendedor.
Debido a las condiciones de peligro que el percance generó tanto para los comerciantes y la población que acude a este jardín a hacer compras de temporada, además a otros ciudadanos que por ahí pasaban, de manera inmediata acudió al lugar personal del área de mantenimiento a Parques y Jardines municipal, además de elementos de Protección Civil y Policía Preventiva.
La zona fue delimitada con cinta roja para impedir el paso de los curiosos mientras los restos del árbol eran retirados por el personal de mantenimiento, además, los efectivos policiales realizaron las averiguaciones pertinentes mientras Protección Civil verificó que no hubiera personas lesionadas y no existieran más riesgos.
Derivado de la inspección que se realizó en la zona por parte de los elementos de Protección Civil municipal se ubicó que otro de los ejemplares localizados por el mismo acceso se encontraba muy deteriorado y con un alto riesgo de caer en cualquier momento, por lo que también fue derribado para prevenir y erradicar riesgos.

Los trabajos que el personal municipal desarrolló en la zona para retirar los dos antiguos árboles, obligó el cierre del paso peatonal y vehicular, por lo que se desvió la circulación, lo que generó caos vial y más considerando que en estos días al jardín del Cantador suelen llegar muchas personas a hacer sus compras de fin de año.