Por Uriel Cázares Imagen: cortesía
San Luis Potosí, S.L.P.- Del 14 al 19 de marzo la Nación Wixárika realizó su tradicional y milenaria peregrinación al desierto de Wirikuta, considerado para ellos un lugar sagrado “donde tienen su base todas las deidades que sostienen los pilares de nuestro Universo”, así lo dijo Citlali, la mujer wixárika encargada de leer el pronunciamiento para la renovación del mundo de la peregrinación realizada este 2022.
Para los wixaritari, Wirikuta es la flor de la conciencia universal, de la vida, es un libro que contiene el cómo se originó el mundo, es el epicentro donde nacen los acuerdos que renuevan el espíritu de todo lo creado. Es un altar sagrado para su pueblo y baluarte de la humanidad sin fronteras.
La Nación wixárika exige en su pronunciamiento “detener los atropellos que está viviendo nuestro santuario (…) que se cancelen definitivamente todas las concesiones mineras en Wirikuta, que no se permita la instalación de ningún megaproyecto industrial en la región, ni una tomatera, ni chilera, ni granjas avícolas, ni parques eólicos”.
En su pronunciamiento, la Nación Wixárika hace un llamado al gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo; y al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador a que escuchen; “ni los negocios mineros, ni las tomateras, ni las granjas avícolas, ni los parques eólicos caben aquí porque necesitan desmontar el paisaje sagrado y agotar sus acuíferos”.
“No pedimos que las quiten pero sí pedimos que ni una hectárea más para ellos”, puntualizan en el pronunciamiento; y al mismo tiempo, hacen un llamado a los científicos de todas las disciplinas para levantar un proyecto sustentable a partir del cual se produzca abundancia y fertilidad, porque esa, es la vocación de Wirikuta.
Exigieron también “que no se permita utilizar en toda la región la tecnología antilluvias para proteger la producción de las mega industrias, que el gobierno y los empresarios resuelvan cómo defenderse del granizo y la lluvia, porque la lluvia es el alimento sagrado y es el motor de la vida aquí en el semidesierto”.
El pueblo wixárika aclaró en su pronunciamiento que no están en contra de la economía de los habitantes del altiplano de Wirikuta, pero el llamado es a los gobiernos y a los empresarios, “hay maneras de garantizar el buen vivir de los habitantes locales”, y lo que pide la tierra de Wirikuta es con proyectos que regeneren su paisaje y los habitantes sean incluidos “en esta nueva manera de amar la naturaleza”.
Por su parte, el pueblo Wixárika y sus sabios Mara´akates renovaron también su compromiso con los campesinos de Real de Catorce, “llamar la lluvia para sus milpas y sus animales y para todos los habitantes sagrados que le dan rostro”.
“Estamos aún a tiempo de detener esta destrucción (…) el canto de nuestros sabios pide que nos abran la oportunidad para renovar la manera de relacionarnos con la naturaleza, ese es el principio para detener tanta enfermedad y guerra”.
“Le daremos la confianza la presidente Andrés Manuel López Obrador, para que se pronuncie en pro de la vida; y le pedimos que el gobierno ejerza la soberanía y sepa negociar con los sectores empresariales para garantizar de una buena vez que mantener sano este altar es un asunto del Estado”.
Este mensaje, “será llevado a cado uno de los cinco puntos cardinales que nos fundamentan”, como flechas azules, con la guía del venado, nuestro hermano mayor, Tamatzi Kauyumari.