Texto e imagen: Uriel Cázares
Guanajuato, Gto.-El Yoga es mucho más que la postura perfecta, incluso que la fuerza. Luego de nuestra plática con Katia Rodríguez, maestra certificada en Ashtanga, entendemos que uno de los objetivos principales de esta práctica es mover nuestra energía a través de la respiración para liberar las emociones acumuladas en nuestro cuerpo.
Katia nos compartió que hay estudios que citan que la práctica de “yoga estimula cada glándula del cuerpo, principalmente la pituitaria y la pineal. Esto provoca una experiencia similar al dimetiltriptamina (DMT)” que se encuentra en algunas plantas y animales y que también produce el cuerpo humano en pequeñas cantidades.
En el ser humano, el DMT conocida como la “molécula espiritual” se libera a través de la glándula pineal, como parte de un mecanismo que parece ser inmunorregulatorio. El DMT está estrechamente relacionado con la segregación natural de serotonina lo que podría ser una actividad alucinógena como un método autoregulatorio frete al estrés”. (Fuente Ecooesfera).
Es a través de la respiración en la práctica de Yoga, que se llega a la segregación natural de serotonina, esta molécula es un neurotransmisor y un neuromodulador de gran importancia que ayuda a mantener estados de ánimo adecuados, regula las funciones digestivas, los ciclos circadianos importantes en la regulación de sueño y un balance en el sistema nervioso central.
Al tener niveles adecuados de serotonina en el organismo y pequeñas dosis de DMT lo cual se logra a través de una práctica constante de yoga, podemos reequilibrar el organismo activándolo en estados de letargo o apagándolo ante situaciones de estrés.
Katia Rodríguez imparte clases en Casa Mictlán Guanajuato, lunes y miércoles de 8 a 9:30 de la mañana.
El papel principal del sistema nervioso central en la práctica del yoga (próxima entrega)