Por Carolina Esqueda
Imagen: Cortesía
León, Gto. Derivado de un arresto erróneo, una familia de la colonia San Pablo vivió una noche aterradora el pasado sábado, cuando cerca de 10 policías irrumpieron al domicilio para llevarse al hijo de 17 años.
En el proceso golpearon a todos los habitantes de la casa y le dispararon a una de las mascotas, un perro pitbull llamado Rocky al que, además, se llevaron a bordo de una patrulla y arrojaron a 500 metros del lugar, en la zona de Maravillas.
Los hechos ocurrieron al interior de una de las viviendas de la calle Samaritanos, cerca de las 10:00 de la noche, cuando los ladridos de Rocky alertaron de la presencia de los uniformados del otro lado de la puerta, golpeando las cerraduras para entrar, mientras ellos permanecían impotentes al interior.
Finalmente, la puerta cedió y los policías entraron a la sala, gritando insultos y sin mostrar una orden judicial para cometer el allanamiento.

“Los policías andaban buscando a alguien y decían que se había metido a nuestra casa. Se llevaron a mi esposo, a mi hija de 15 años y a mi hijo de 17. Nos golpearon a todos, tengo un niño de 3 años y a él también le pegaron. Le dispararon a Rocky 2 veces porque intentaba defendernos. Yo, todavía, quise agarrarlo para llevármelo y ellos me lo quitaron, fueron y lo tiraron a un baldío”, narró Ana, sobre esa noche.
Los tres fueron trasladados a la delegación de CEPOL Norte, ubicada en la colonia León 1. Al joven lo liberaron horas después, tras comprobar que no era la persona que buscaban, mientras que a su hermana la dejaron ir sin ninguna sanción. Solo el padre de familia fue obligado a pagar una multa por escandalizar en la vía pública. La noche estaba lejos de terminar para la familia, que pasó horas en vano buscando a la mascota sin dar con su paradero.
Gracias a una publicación compartida en redes sociales, la familia logró dar con Rocky, casi 24 horas después de lo ocurrido. El perro fue rescatado la mañana del domingo por una joven en el fraccionamiento Hacienda San Miguel, casi en los límites con Los Ángeles II. Su benefactora trató de localizar un veterinario, sin mucho éxito, tras detectar que el animal sangraba y estaba herido en el ojo izquierdo, en el lomo y en el pecho.
Tras rescatar a su mascota, Ana lo llevó a recibir atención médica, donde detectaron dos orificios de entrada y salida de bala, uno en la cabeza que salió por el párpado, y otro en un omóplato que salió por el pecho. Milagrosamente ninguno de los disparos tocó órganos vitales, aunque el ojo izquierdo de Rocky quedó inflamado y con riesgo de perderse.
Ana, en su búsqueda de justicia, interpuso dos demandas ante la Secretaría Técnica de Honor y Justicia, que recibió el número de expediente 49/2021-POL, además de una demanda ante el Ministerio Público con el número de carpeta 20568 y, recientemente, una queja ante la Procuraduría de los Derechos Humanos.
“No quiero que esto se quede así, los policías nada más querían justificar lo que hicieron y trataron de inculpar a mi hijo de algo que no hizo. Esperamos que nuestro caso se resuelva y lo sancionen”, dijo Ana.