Por Redacción
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León, Gto. “¿Otra vez está embarazada?”, “seguro cuando lo estaba haciendo no gritaba así”, “No grite no es para tanto”, son tan solo algunas de las frases que personal médico dice a las mujeres durante el trabajo en los hospitales.
A ese tipo de violencia se le llama violencia obstétrica y es una práctica que, desafortunadamente, se ha normalizado al grado de ser invisible para muchas mujeres, quienes no se dan cuenta de que es una agresión, y la experiencia del nacimiento de sus hijas e hijos se convierte en una situación traumática al ser objeto de burla e indefensión, anulándole su manifestación de dolor antes, durante y después del parto.
La encargada del Programa ‘Redes de Mujeres sin Violencia’ del Instituto Municipal de las Mujeres (IMMujeres) de este municipio, Cinthia Aida Valenzuela Balderas, explicó en un comunicado de prensa que la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para el Estado de Guanajuato reconoce diferentes tipos y espacios donde se presenta la violencia de género contra las mujeres y una de ellas es la violencia obstétrica.
Este tipo de violencia está definida como las acciones y omisiones del personal de salud que dañan o lastiman a una mujer embarazada o durante el parto o posparto y también incluye negligencias en la atención médica.
Durante los espacios virtuales de las Redes de Mujeres sin Violencia e incluso en charlas sobre las experiencias de las mujeres acerca de la atención durante y posterior al embarazo, organizadas por IMMujeres, han expresado haber recibido regaños al momento de gritar durante el parto y perciben que en algunos momentos sus síntomas son ignorados.
Ridiculizar, burlarse o negar el conocimiento que las mujeres tienen de su propio cuerpo, también es violencia obstétrica, así como las cesáreas innecesarias, episiotomías (incisión que se extiende desde el orificio vaginal hasta el ano), que se le coloque un dispositivo intrauterino sin autorización o se le esterilice sin que ella haya aceptado o por el contrario que, aunque ella solicite la esterilización, no se le brinde alegando que requiere la autorización de la pareja.
Este año en el IMMujeres se han brindado más de 3 mil atenciones y tres mujeres solicitaron asesoría legal por violencia obstétrica.
Ante a normalización de este tipo de violencia las mujeres no reportan las situaciones que, incluso llegan a poner en riesgo su vida; sin embargo, durante los grupos virtuales de las Redes de Mujeres sin Violencia, se refuerza el derecho a la información, el derecho a la salud y a que ellas conozcan los diversos tipos de violencias para identificar prácticas discriminatorias y puedan denunciar.
La Secretaría de Salud de Guanajuato cuenta con una línea telefónica de atención materna 800 MATERNA (800 6283762), que funciona las 24 horas los 365 días del año, para aclarar dudas sobre los cuidados durante el embarazo, parto y puerperio, así como durante el trabajo de parto y si niegan la atención en algún hospital.