En México, 70 de cada 100 mujeres periodistas que investigan corrupción, son agredidas. Guanajuato tiene el noveno lugar

Por: Cimacnoticias

Imagen: Tomada de Facebook

Ciudad de México. En 18 años, de 2002 a junio de 2020, el Programa de Libertad de Expresión y Género de Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) registró 898 agresiones contra mujeres periodistas en México, entre ellas hay 19 casos de feminicidio.

Ante el creciente número de agresiones y con el objetivo de abonar a la construcción de la memoria histórica, este jueves CIMAC presentó la “Cartografía de la violencia contra las periodistas”, un sitio web donde se visualizan los casos por entidad y a través del tiempo.

Guanajuato, noveno lugar nacional

La periodista y directora de CIMAC, Lucia Lagunes Huerta, explicó en la presentación que el mapa virtual muestra la evolución de la violencia y destacó que por medio de esta herramienta se puede visualizar que los estados con más casos registrados son Ciudad de México (154 casos), Veracruz (100), Puebla (84), Coahuila (63) y Guerrero (52).

El estado de Guanajuato ocupa el lugar número nueve con 29 casos documentados en los municipios de León, San Miguel de Allende, Guanajuato, Silao, Celaya, Salamanca, Cuerámaro y Cortazar.

En esta violación al derecho a la libertad de expresión, dijo la periodista, el Estado tiene una responsabilidad, pues los principales agresores son autoridades de gobierno y a la par las instituciones encargadas de garantizar justicia, al permitir la impunidad porque actúa con una mirada misógina.

Al participar en la presentación virtual de la cartografía, la periodista y defensora de los derechos humanos de las mujeres, Lydia Cacho Ribeiro, enfatizó que una forma de atacar a las democracias es atacar a las mensajeras, quienes están investigando en condiciones pauperizadas, termas como la pobreza, el ecocidio y nuevas formas de corrupción y mafiocracia del Estado mexicano.

La violencia contra mujeres que se muestra en este trabajo es la respuesta al papel que juegan en las transformación del entorno y la dinámica del periodismo, dijo Lydia Caco, quien desde hace un año vive en exilio después de que el 21 de julio de 2019 dos hombres armados allanaron su casa, envenenaron a sus perras y robaron material periodístico sensible.

Los poderosos se victimizan

La autora de 16 libros, entre ellos “Los Demonios del Edén”, que le valió ser perseguida y torturada en 2005, señaló que las mujeres periodistas son violentadas por sus técnicas y estrategias de investigación y documentación, pero también porque son mujeres que se revelan ante el poder patriarcal.

En el contexto mexicano y de la región, dijo, una de las estrategias de los gobiernos es la guerra informativa donde los poderosos se victimizan diciendo que son perseguidos por las y los periodistas, como si la verdad fuera un ataque; por esa razón tratan de ocultar la realidad que las  comunicadoras documentan.

Cacho Ribeiro criticó que los gobiernos se empeñen en señalar que el periodismo de investigación tiene algo de “perverso” en contra de los patriarcas de la política y que por eso utilicen tácticas de denigración, descalificación y manipulación de la vida privada de las periodistas.

Hay una violencia específica contra mujeres periodistas

En su participación, el relator especial de Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edison Lanza, explicó que cuando se habla de discriminación estructural contra las periodistas no sólo significa que la situación de violencia le ocurrió a una mujer, sino que este hecho se basa en una histórica desigualdad de poder y de estigmatización estructural.

Lanza, quien ha sido relator de la CIDH por casi seis años y en octubre próximo concluirá su mandato, consideró que a las mujeres se les ha confinado al espacio privado, del hogar y los cuidados, por eso explicó que  quienes se dedican al periodismo son atacadas, porque hay una intención, manifiesta o inconsciente, de reducirlas a ese papel.

El abogado y experto en libertad de expresión, destacó que los asesinatos de las periodistas Miroslava Breach Velducea, en Chihuahua, el 23 de marzo de 2017; y de María Elena Ferral, en Veracruz, el pasado 30 de marzo, así como la amenaza a Lydia cacho Ribeiro, tienen un hilo conductor: ellas investigaban el poder patriarcal de las regiones coludido con el crimen organizado. “No es casual que cada vez las mujeres estén tomando el papal de investigación”, dijo.

Cartografía de la violencia

 Las periodistas y el experto en libertad de expresión coincidieron en que aún faltan más mujeres en puestos de decisión y en que es necesario mantener los recursos para las medidas de protección a periodistas en riesgo, y señalaron su preocupación por la persistencia de los ataques contra la prensa.

La cartografía expone que en 70 por ciento de los casos de agresiones se trató de reporteras que estaban realizando investigaciones periodísticas donde se evidenció corrupción, desvío de fondos y violaciones graves a los derechos humanos.

El registro de este mapa identifica que la violencia psicológica es la más recurrente (77 por ciento de los casos la presentan), la cual se expresa en amenazas, desprestigio de la labor periodística y hostigamiento. En 37 por ciento de los casos fue violencia física como detenciones arbitrarias, privación ilegal de la libertad y ataques con arma de fuego.

En 12 por ciento de los casos se trató de violencia patrimonial relacionada con allanamiento de vivienda, despojo de material de trabajo y daños a los bienes de las periodistas. En seis por ciento de los casos se trató de violencia sexual, como acoso sexual en redes sociales o en el espacio físico o campañas de difamación o amenazas con connotaciones sexuales.

Los hechos violentos suceden principalmente en espacios institucionales (46 por ciento), seguido de comunitarios (30 por ciento), laborales (3 por ciento) y en los últimos años se ha registrado un aumento en  espacios digitales (18 por ciento).

Cada dos días una periodista es violentada en México

La cartografía, expuso la encargada del área de Libertad de Expresión y Género, de CIMAC, Adriana Ramírez Vanegas, indica los casos documentados. Por ejemplo, en lo que va del gobierno de Andrés Manuel López Obrador se han documentado 271 casos de violencia contra mujeres periodistas, es decir, cada dos días una periodista es violentada. Al primer semestre de 2020, ya se vislumbra como el año más violento, con 127 ataques contra las informadoras.

Las periodistas y el experto señalaron que la impunidad es la constante, por eso llamaron a tomar las recomendaciones de los organismos internacionales para fortalecer el trabajo de las instituciones encargadas de la protección e investigación de estos crímenes y al gremio a reforzar redes de apoyo.

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